7 de julio de 2009

Crecen dudas sobre metas crecimiento economía de Perú

Por Marco Aquino

LIMA (Reuters/EP) - La desaceleración de la economía de Perú ha obligado a revisar varias veces la estimación oficial de crecimiento, pero la meta seguiría alta y muchos dudan que el país pueda escapar a una recesión por el impacto de la crisis global.

Según cálculos de organismos multilaterales y de analistas del exterior, Perú sería la única economía de América Latina que terminaría este año con una expansión económica, debido a sus saludables cuentas fiscales y un ambicioso plan de estímulo fiscal para contrarrestar los embates externos.

Perú crecería este año un 3 por ciento según los últimos cálculos del Gobierno, por encima de las proyecciones de algunos analistas que en el terreno pesimista creen que sería cercano a cero. En el 2008 el país anotó una de las mayores expansiones del mundo con un robusto 9,8 por ciento.

El freno radica en los menores ingresos del país por sus exportaciones, principalmente de minerales, la contracción de su industria y la caída de la demanda interna, que se ha reflejado en tres deflaciones mensuales en el año.

"Es bastante remota la posibilidad de crecer 3 por ciento. La meta es demasiado optimista", dijo a Reuters el economista y profesor de la Universidad Pacífico, Jorge González.

La economía sufrió en abril su primera baja mensual en ocho años (-2.0 por ciento) y para mayo y junio se esperan malos resultados, con lo cual el segundo trimestre habría anotado su primer desempeño negativo trimestral desde inicios del 2002.

Perú es un importante exportador mundial de metales, cuyos precios internacionales han caído fuertemente respecto al año pasado, cuando alcanzaron máximos históricos.

Para algunos analistas, la piedra angular para que Perú resista la turbulencia es su plan anticrisis, que asciende a unos 3.200 millones de dólares para este año, una inversión extra en el presupuesto público destinado a financiar proyectos de infraestructura y programas sociales.

El total del plan de estímulo económico asciende a 4.170 millones de dólares para el periodo 2009-2010, que representa el 3,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Perú, uno de los más grandes del mundo como porcentaje del producto.

TALON DE AQUILES

Pero la ejecución del gasto público es el talón de Aquiles del Estado peruano y según cifras privadas y oficiales, el Gobierno del presidente Alan García ha gastado menos de una cuarta parte de su presupuesto al primer semestre del año.

Según un reporte de la Cámara de Comercio de Lima, el Gobierno central sólo ha ejecutado al primer semestre del año un 23 por ciento del gasto de inversión pública presupuestada.

La cámara estima una expansión de 2,2 por ciento para este año en una proyección optimista, pero cree que el crecimiento será menor a 1 por ciento si cede la inversión pública.

Para el gerente de estudios económicos del BBVA Banco Continental, filial del español BBVA, Hugo Perea, la ejecución del gasto público es fundamental para atenuar la menor inversión privada por la crisis mundial.

"Nuestro estimado de crecimiento es menor (al oficial), principalmente porque vemos una menor ejecución de la inversión pública, que este año crecería un 35 por ciento", dijo Perea.

BBVA proyecta una expansión de 2,4 por ciento en Perú en el 2009, porque espera una recuperación en lo que resta del año.

Pero el temor a una recesión ronda entre otros analistas, en momentos de tiempos duros para García, cuya popularidad cayó nueve puntos porcentuales a 21 por ciento en junio luego de fuertes protestas de indígenas que dejaron 34 muertos.

"El Gobierno reduce su pronóstico cuando ya tiene el huaico (alud de lodo y piedras) encima", dijo a Reuters el ex jefe de instituto de estadística de Perú (INEI), Farid Matuk, un severo crítico de las cifras oficiales del Gobierno de García.

Matuk, que afirma que el crecimiento peruano será de cero este año, afirmó que el país registra "una caída brutal" en sus términos de intercambio comercial y que el Gobierno no está protegiendo al sector más vulnerable, los pobres.

Para el experto, Perú ya estaría en una fase recesiva tomando en cuenta el PIB desestacionalizado, dato que el Gobierno no toma en cuenta por un cambio de metodología.

Según cifras del Banco Central de Reserva, que reporta el PIB desestacionalizado de forma mensual, el indicador subió 0,4 por ciento en octubre del año pasado, pero cayó en noviembre y diciembre, en 0,5 por ciento, respectivamente.

En enero subió 0,3 por ciento, pero en febrero y marzo volvió a bajar, 0,9 por ciento cada mes, aunque en abril el PIB desestacionalizado se recuperó 0,6 por ciento, precisó.