22 de enero de 2006

Crónica Bolivia.- Evo Morales insta a realizar una "revolución democrática" para lograr una Bolivia sin exclusiones

El líder del MAS garantiza un Gobierno sustentado en la austeridad y asegura que luchará contra la corrupción en su país

LA PAZ, 22 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

Durante más de 90 minutos de alocución frente a los también recién investidos diputados y senadores, el nuevo presidente de Bolivia, Evo Morales, se comprometió hoy a garantizar un Gobierno sustentado en la austeridad y aseguró que luchará contra la corrupción en su país. Además el líder cocalero, de 46 años de edad y fundador del Movimiento al Socialismo (MAS), realizó una durísima crítica a los gobiernos que lo antecedieron en 180 años de historia republicana de Bolivia, llamando a todos los políticos del país a construir, con el apoyo de la comunidad internacional, una "revolución democrática" que implica una nación sin exclusiones.

Morales, el primer presidente boliviano de origen indígena, repasó hoy con detalle, en su discurso de investidura ante el Congreso, los mayores problemas que enfrenta su país e hizo constantes llamamientos a la comunidad internacional para que ayuden "no a Evo, sino que al pueblo boliviano" a superar lo que considera la mayor crisis de la historia institucional.

Además de anunciar que convocará al Parlamento para que se establezca una Comisión Constituyente que redacte, en breve, una nueva Carta Fundamental para la nación altiplánica, Evo Morales recordó que ha sido constantemente descalificado por sus adversarios políticos y por algunos medios de comunicación, a quienes llamó a construir nuevas bases políticas, sociales y económicas para Bolivia "sin rencores y sin venganzas".

Ante 12 presidentes y representantes de 60 delegaciones internacionales, Morales dijo que Bolivia no podrá aprovechar la oportunidad histórica de reformularse y de dar un paso para salir del subdesarrollo sin la ayuda de la comunidad internacional.

VOTOS Y NO BALAS

"Queremos cambiar a Bolivia no con balas, sino con votos", dijo el flamante nuevo presidente, quien al ser investido con la banda presidencial y los collares que lo señalan como gobernante, rompió espontáneamente a llorar, un gesto que le valió la ovación de quienes llenaban la sede del Poder Legislativo.

Además, anunció profundos cambios políticos, económicos y sociales que terminarán, según dijo, con la pobreza de los bolivianos más necesitados. Entre ellos, dijo que reformulará la repartición de la tierra.

Asimismo, dijo que está a favor de los referendos autonómicos para las provincias y abogó con mucho énfasis por la propiedad estatal de las fuentes productivas bolivianas, como el gas y el agua.

Justo cuando se cumplen hoy, 22 de enero, cuatro años de la expulsión de Evo Morales como diputado del MAS del Congreso de Bolivia, llamó a los políticos de su país a ser parte de la "revolución democrática" que implica una nación sin exclusiones.

"El año pasado, en Plaza Murillo, me querían matar, me querían descuartizar. Pero eso no se hace. No se mata, no se margina, se gobierna para todos", señaló, agregando: "estamos en democracia, sobre todo queremos decírselo a la comunidad internacional". "Queremos cambiar Bolivia, no con balas, sino con votos. Esa es la revolución democrática que estamos llevando a cabo", sentenció.

"HEMOS SIDO SOMETIDOS"

Morales comenzó su discurso recordando la opresión y las humillaciones sufridas por sus antepasados indígenas durante 500 años de historia y terminó sus 90 minutos de alocución hablando en quechua y en aimara.

Al inicio de su discurso, tras pedir un minuto de silencio "por los caídos en esta lucha" --entre quienes mencionó a Ernesto 'Ché' Guevara y a Túpac Amaru, Túpac Atari y Luis Espinal-- Evo Morales recordó que el 62,2% de la población boliviana es de origen indígena.

Además, agradeció a sus padres ya fallecidos y a su pueblo "por hacer de mí lo que hoy soy" y al pueblo boliviano "por darme la oportunidad de conducir al país". "Quiero que sepan que represento a ese 62,2% de indígenas olvidados, despreciados, condenados a la extinción, jamás reconocidos como seres humanos, a ese pueblo noble que es dueño de la tierra noble y los recursos naturales", señaló.

Recordó que, hace 40 ó 50 años, los indígenas bolivianos no tenían siquiera derecho a caminar por las aceras, menos a votar y ninguna posibilidad de llegar a la Presidencia. "Bolivia parece Sudáfrica, con indígenas amenazados, condenados al exterminio", señaló en medio de una ovación.

Asimismo, Morales reflejó la discriminación al contar que "a los primeros quéchuas y aimaras que aprendieron a leer y a escribir les sacaron un ojo o les cortaron una mano para que nunca más aprendieran algo". "Hemos sido sometidos", puntualizó, emocionado.

Sin embargo, dijo que los indígenas bolivianos, como su partido, el Movimiento al Socialismo, nacieron con una respuesta a esa opresión y a la crisis social y económica de su país. Dijo sentirse orgulloso de las clases medias profesionales, empresariales y técnicas, pero los llamó a ellos a que sientan también el mismo orgullo por los pueblos indígenas.

BOLIVIA, MEJOR QUE SUIZA

Evo Morales analizó detalladamente la crisis económica por la que pasa Bolivia y dijo que "lo importante es no concentrar el capital en unas pocas manos para que los pueblos mueran de hambre". "No es posible que algunos sigan buscando cómo saquear, explotar, marginar al pueblo", indicó.

"Queremos vivir bien, algunos tienen derecho a vivir mejor que otros, sin duda, pero sin robar, sin humillar, sin someter a la esclavitud a los más pobres", señaló el aymara, asegurando que está "convencido de que, si hubieran sido inteligentes administradores del Estado y si hubieran amado esta Patria y no hubieran gobernado sólo para saquear y enriquecerse, Bolivia sería mejor que Suiza, que no tiene recursos naturales", explicó al aludir, como hizo muchas veces en su extenso discurso, al país europeo como ejemplo de progreso.

Respecto de la producción de hoja de coca, Evo Morales hizo un llamamiento a Estados Unidos a luchar por un mundo "no sin coca, sino por un mundo sin narcotráfico". También se manifestó contra la privatización de los servicios básicos y dijo que estos elementos no pueden ser "un negocio privado que beneficie a unos pocos, eso es una violación de los derechos humanos".

EL MODELO NEOLIBERAL "NO VA"

Respecto de la propiedad de la tierra, expresó su rechazo a la actual distribución de las propiedades agrícolas y llamó a quienes tengan tierras improductivas que las devuelvan al Estado para dárselas a aquellos campesinos que no tienen propiedad para trabajar y producir su sustento.

Dijo que ha sido un error pensar que las recetas y fórmulas económicas y políticas importadas podrían resolver problemas de producción, corrupción y empleo. "Quizá sirva para un país europeo o africano, pero en Bolivia en modelo neoliberal no va", dijo Morales.

Agregó que la aplicación de este modelo ha fomentado la desigualdad y el éxodo de jóvenes bolivianos, con o sin estudios superiores, que, "aunque duela decirlo, van a otros países, lamentablemente, de becerros, a lavar platos".

Llamó a terminar con las escuelas sin energía eléctrica, a reforzar la sacrificada labor de los maestros y a unir a Bolivia con sus países vecinos mediante la construcción de caminos y carreteras, para lo cual anunció planes de crédito y alianzas con gobiernos extranjeros.