12 de marzo de 2008

Crónica Brasil.- España y Brasil tratan de "limar asperezas" por las expulsiones de connacionales

En lo que va de año se ha impedido la entrada de 750 brasileños y más de 20 españoles fueron devueltos a España sin pisar Brasil

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los Gobiernos de España y Brasil tratan de solucionar la tensión abierta por los casos recíprocos de impedimento de acceso a connacionales de ambos países. Para ello, representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores y del Interior de España y Brasil se reunirán después de Semana Santa en un lugar aún por determinar para "limar asperezas" ante la polémica por las expulsiones de connacionales de España y Brasil respectivamente, según fuentes diplomáticas.

Fuentes diplomáticas informaron a Europa Press que así lo han acordado los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos y Celso Amorin, en una conversación telefónica en la que coincidieron también en la necesidad de establecer algún tipo de mecanismo de coordinación para evitar que estos rechazos en los aeropuertos sean malentendidos.

Durante ese encuentro, que según se apuntó, se producirá después de Semana Santa, las partes también tendrán ocasión de abordar las denuncias que han hecho los afectados, tanto españoles como brasileños, que se quejaron de haber recibido un mal trato por parte de las autoridades migratorias.

Por otro lado, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, se entrevistó ayer con el embajador de Brasil en España, José Viegas Filho, para acercar posturas en este conflicto y buscar soluciones a la polémica surgida entre Madrid y Brasilia por las expulsiones.

Jiménez y Viegas Filho subrayaron la necesidad de "flexibilizar los términos y coordinar al máximo las actuaciones", según las citadas fuentes, que precisaron que ambos acordaron valorar de qué modo se puede ampliar la información a los viajeros para que el hecho de no conocer los requisitos de entrada no sea el motivo de rechazo.

"DISCONFORMIDAD" BRASILEÑA.

El pasado viernes, el Ministerio Brasileño de Asuntos Exteriores convocó al embajador español en Brasilia, Ricardo Peidró, para manifestarle la "disconformidad" de su Gobierno después de que las autoridades impidieran esa semana la entrada en España de un grupo de 30 brasileños, entre los que se encontraban estudiantes que tenían previsto asistir a un congreso en Portugal. El mismo día, agentes de la Policía Federal brasileña impidieron la entrada en el país a ocho españoles, cinco hombres y tres mujeres.

El embajador español se reunió el jueves 6 de marzo con el secretario general de Asuntos Exteriores brasileño, Samuel Pinheiros, quien transmitió al embajador español que para Brasil "las medidas recientemente adoptadas por las autoridades de inmigración de España son incompatibles con el buen nivel de relación entre los dos países".

Ese mismo viernes, 8 de marzo, el asesor especial de la Presidencia brasileña, Marco Aurelio García, admitió que el Gobierno del país había ordenado la intensificación del control a los españoles que pretenden entrar en Brasil. Sin embargo, García subrayó que no se trataba de una venganza sino de una medida de reciprocidad en referencia a las últimas estadísticas publicadas que indican que dos de cada cinco personas que se les impide la entrada en España a través del aeropuerto de Barajas es brasileño.

Esta reciprocidad, explicó García, es un concepto diplomático. "Ya hicimos lo mismo cuando Estados Unidos impuso controles que nosotros considerábamos un poco exagerados en relación a los brasileños que llegaban. Exigimos los mismos procedimientos aquí. Lo que ocurre ahora es eso. La Policía Federal no hace nada más", recalcó.

EXPLICACIONES ESPAÑOLAS A BRASIL

Este mismo martes (ayer), el embajador de España en Brasil, Ricardo Peidró, recibió en la sede de la legación diplomática española en Brasilia a un grupo de diputados brasileños, a quienes reiteró que las autoridades españolas se limitan a aplicar la normativa del espacio Schengen a los ciudadanos brasileños que pretenden entrar en España, informaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

Peidró explicó al presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa de la Cámara de Diputados, Marcondes Gadelha, acompañado de otros dos diputados, que si se denegó recientemente la entrada en España a un grupo de ciudadanos brasileños, entre ellos varios estudiantes, fue porque carecían de la documentación precisa que exige la normativa del espacio Schengen, el área de libre circulación de personas que conforman la mayoría de Estados Miembro de la Unión Europea.

Según las mismas fuentes, el embajador no se refirió a los españoles a los que desde la semana pasada se les ha negado la entrada en Brasil por no disponer de billete de regreso.

El propio presidente de Brasil, Luiz Inázio 'Lula' da Silva, ha manifestado su interés de abordar esta cuestión con el jefe del Gobierno español en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, al que ha llamado para felicitarle también por el resultado de las elecciones generales pero quien no ha podido aún devolverle la llamada.

Al cierre de esta crónica y según fuentes de la Presidencia española, el presidente en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, aún no se había puesto en contacto con su par brasileño para agradecerle su felicitación y para hablar sobre este asunto de interés bilateral.

TRANQUILIDAD EN EL SECTOR TURISMO.

En lo que va de este año, las autoridades migratorias españolas han impedido la entrada a nuestro país a unos 750 brasileños --el año pasado fueron unos 3.000--, y en respuesta la Policía Federal brasileña ha rechazado la entrada de una veintena de españoles en los últimos días.

Pese a estos datos, las agencias de viajes españolas se mostraron hoy confiadas en que las expulsiones de connacionales que se están llevando a cabo en Brasil son "casos puntuales" y aseguraron que el tráfico de turistas entre ambos países no se verá afectado.

En este sentido, el presidente de la Asociación Española de Agencias de Viajes (AEDAVE), José Manuel Maciñeiras, aseguró a Europa Press que este "desencuentro diplomático" no ha producido por ahora ninguna cancelación y confió en que los diplomáticos "sean capaces de actuar rápidamente" para resolver el conflicto.

Maciñeiras indicó que lo que sí se ha registrado es un aumento de las consultas en ese sentido de viajeros españoles que tienen previsto viajar a Brasil, pero recalcó que todavía es pronto para saber con exactitud si habrá consecuencias.

Por su parte, el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Agencias de Viajes (FEAAV), Jesús Martínez Millán, consideró que últimamente las autoridades de ambos países están exigiendo requisitos que habitualmente se pasan por alto.

A este respecto, Martínez Millán indicó que las agencias de viajes están recordando a los turistas españoles la importancia de contar con toda la documentación en regla y requisitos como una tarjeta de crédito o un billete de ida y vuelta, antes de ir a Brasil.