25 de julio de 2006

Crónica Iberoamérica.- La CEPAL estima en un 5% el crecimiento de América Latina y el Caribe en 2006

Segunda vez en los últimos tiempos que logra 4 años consecutivos de crecimiento, liderado por Argentina, República Dominicana y Venezuela

SANTIAGO, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

La economía de América Latina y el Caribe crecerá alrededor del 5 por ciento al cierre de este año, lo que supone la segunda vez en el último cuarto de siglo en que la región atraviesa por un período de cuatro años consecutivos de expansión donde el PIB regional acumulará un aumento del 17,6 por ciento (4,3 por ciento anual promedio) y el PIB per cápita un alza de 12 por ciento.

Así se desprende del último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), publicado hoy en Santiago de Chile, en el que destaca que pese al comportamiento sustancialmente mejor que el de los últimos 25 años, América Latina y el Caribe sigue mostrando un menor dinamismo que el conjunto del mundo en desarrollo.

De hecho, estima que para 2007 se proyecta un crecimiento del PIB del 4,5 por ciento, en el contexto de una moderada desaceleración de la economía mundial. Con todo, la expansión será generalizada este año, en un rango entre 3,5% y 6,5% para la mayoría de países, con excepción de Argentina, República Dominicana y Venezuela, que crecerán a tasas superiores al 7,5% y de Haití, que bordeará el 2,5%.

Así, se espera que los países del Caribe crezcan un 6,3%, mientras que América del Sur lo hará en 5,4%, y México y América Central, en torno al 4,1%. Con todo, la región sigue mostrando un superávit en cuenta corriente, aunque con fuertes diferencias entre países. En particular, destaca el impacto negativo sobre la cuenta corriente del aumento del precio del petróleo en América Central y el Caribe.

Al comportamiento de la cuenta corriente se agrega la mejora en las cuentas públicas, lo que reduce la vulnerabilidad ante posibles perturbaciones externas, señala la CEPAL en su Estudio económico de América Latina y el Caribe, 2005-2006, presentado hoy en Santiago, Chile. Esta menor vulnerabilidad ante perturbaciones externas es un hecho distintivo al cual CEPAL le asigna gran relevancia.

A diferencia de lo sucedido en ciclos anteriores de crecimiento, esta vez los gobiernos han evitado las políticas fiscales expansivas, optando por la generación de mayores superávit primarios y por la cancelación de deudas. La actual fase destaca por "la menor dependencia de los países de la región respecto del ahorro externo y por la mayor rapidez con que se desendeudan", señaló la CEPAL.

La continuada expansión de la economía mundial y la liquidez de los mercados internacionales de capital permitieron un crecimiento de las exportaciones y la mejora de los términos de intercambio para Sudamérica, México y Trinidad y Tobago. Aunque el resto de países del Caribe y Centroamérica enfrentaron un deterioro de sus términos de intercambio, se beneficiaron junto con México del ingreso de divisas provenientes de las remesas enviadas por los trabajadores emigrados.

INCERTIDUMBRE EN LA ECONOMÍA MUNDIAL

En este punto, apunta a factores de incertidumbre en la economía mundial, como la acentuación de la volatilidad de los mercados ante los temores de una aceleración de la inflación, el riesgo latente de una corrección traumática de los desequilibrios globales y el aumento del precio del petróleo como posibles causantes de la desaceleración del crecimiento global, sumado a la preocupación por Oriente Próximo.

Sin embargo, la CEPAL reconoce en su informe que el desempeño económico y las políticas macroeconómicas observadas en América Latina y el Caribe en los últimos años permiten contar con "cierto margen de seguridad" ante posibles variaciones de las condiciones externas, siempre que éstas sean moderadas.

Por otro lado, revela que el crecimiento repercutió favorablemente en los mercados de trabajo y la tasa de ocupación subió en 0,5 punto porcentual en 2005, llegando al 53,6% de la población en edad de trabajar, aunque aún no se alcanza la tasa de 1997. "Una buena noticia es que ahora el aumento del empleo se da en el sector formal de las economías", indicó la CEPAL.

Así, recordó que la tasa de desempleo cayó a 9,1% a fines de 2005 y esta tendencia continúa por debajo del 9% en el primer semestre de este año. Pese a los buenos datos, el organismo con sede en Santiago de Chile subraya que si bien es el nivel más bajo desde mediados de los años noventa, en la región hay todavía 18 millones de personas desempleadas.

En cuanto al control de la inflación --que fue del 6,1% en 2005--, la CEPAL indicó que continuó siendo una preocupación de la mayoría de los bancos centrales de los países de la región, ya que a pesar del alza de los precios internacionales del petróleo, la tendencia a la apreciación de las monedas locales ha mitigado el aumento de los niveles de los precios.

Por último, en el estudio de la CEPAL se reconoce que aunque una coyuntura caracterizada por precios de productos básicos algo menores y tipos de cambios reales algo más altos plantearía un desafío para las finanzas públicas, podría acentuar la búsqueda de un patrón de especialización más diversificado y con mayor contenido de conocimiento.

"La definición del estilo de crecimiento de la región en los próximos años abre un espacio para las políticas productivas. Paralelamente, se advierte sobre la necesidad de aumentar la tasa de inversión que, pese a haberse recuperado significativamente, aún es insuficiente para asegurar un crecimiento sostenido a tasas como las que el alivio de la situación social en la región", sentenció.