21 de octubre de 2006

Crónica Panamá.- Los panameños deciden mañana si amplían el Canal, que está al borde de su capacidad

Nicaragua, México y Guatemala han puesto sobre la mesa su antigua aspiración por un canal similar en sus respectivos países

CIUDAD DE PANAMÁ, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 2,1 millones de panameños decidirán en referéndum mañana si amplían o no el Canal mediante un nuevo juego de esclusas que le costaría al país 5.250 millones de dólares, lo que supone un coste muy elevado para un pequeño país centroamericano en el que casi el 40 por ciento de la población vive sumida en la pobreza, según un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Las autoridades panameñas estiman que habrá una alta participación en las urnas y las encuestas que publicadas en los últimos días por los medios de comunicación panameños señalan que en torno al 80 por cierto de sus votantes dará el 'sí'.

El pasado mes de abril, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) divulgó el proyecto de ampliación de la vía interoceánica, que tiene una longitud de unos 80 kilómetros. La ACP, en busca del 'sí', insistió el pasado lunes en la necesidad de ampliar el Canal cuanto antes, puesto que, según las estimaciones, en 2012 aproximadamente la capacidad quedará copada. Cuando esto suceda "el canal no podrá absorber, como lo ha hecho hasta ahora, el volumen de carga", aseguró.

Durante la campaña en la que el 'sí' ha tenido más simpatizantes, se incluyeron los apoyos de ejecutivos, navieras extranjeras, gremios empresariales, figuras del deporte y de la farándula. La campaña por el 'no' al canal fue apenas visible, ya que, según recoge la prensa local, "los opositores no tuvieron dinero para invertir en ello y optaron por rechazar la expansión del canal en foros, debates y marchas callejeras".

El Partido Panameñista, el principal colectivo opositor a la ampliación del Canal, explicó que votarán en contra del proyecto porque tienen dudas "sobre el coste y el manejo transparente en la obra".

El Canal de Panamá se inauguró el 14 de agosto de 1914 bajo administración estadounidense. No fue hasta el 31 de diciembre de 1999 cuando Estados Unidos devolvió a Panamá la soberanía, la administración, la defensa y los beneficios de la vía interístmica. Esta fecha coincidió con el fin de la presencia militar estadounidense en este país centroamericano.

Los principales usuarios de este paso marítimo son Estados Unidos, Chile, Japón, China y Corea del Sur. Sólo el pasado año el canal ingresó 1.000 millones de dólares, según datos oficiales del la ACP.

La importancia en la economía del canal en Panamá es relevante. La ampliación supondría una gran oportunidad de negocio y el flujo de barcos aumentaría notablemente, en proporción directa con las aportaciones a las arcas del Estado, también. Entre los adversarios de la ampliación existe la idea de que el país nunca podría recuperarse de esta inversión solo con la subida del peaje para pasar por las esclusas. Los préstamos alcanzarían los 2.500 millones de dólares.

ALTERNATIVAS A PANAMÁ

Aprovechando el planteamiento panameño de ampliar el paso interoceánico, Nicaragua, México y Guatemala han puesto sobre la mesa su antigua aspiración por un canal similar en sus respectivos países.

Nicaragua plantea una alternativa de unos 18.000 millones de dólares a las esclusas panameñas. El sueño nicaragüense de construir un canal del Pacífico al Atlántico se remonta a cinco siglos atrás y las autoridades del país están elaborando legislación, estudios de factibilidad y de gestión de ayuda internacional para financiar el proyecto. Ya en el siglo XVI los exploradores españoles utilizaron la ruta entre la frontera de Nicaragua y Costa Rica para cruzar desde el Atlántico al Pacífico.

El Gobierno 'nica' sostiene que no tienen intención de rivalizar con Panamá, porque el tráfico marítimo es lo suficientemente intenso como para tener estas dos vías, y por la de Nicaragua podrían circular barcos de mayor tonelaje.

El proyecto de Nicaragua tendría 277 kilómetros. Discurriría desde el mar Caribe por el río San Juan, que hace frontera sur con Costa Rica y, desemboca en el lago Nicaragua. Desde la otra orilla del lago se construirían 19 kilómetros de esclusas a través del istmo de Rivas y así alcanzaría el Pacífico.

El presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, afirma que la construcción del canal podría concluir en 12 años y permitiría el paso de los buques tanque gigantes de Asia, que no alcanzan a pasar a través del canal de Panamá. "La opción de Nicaragua podría ahorrar un día a los embarques entre California y Nueva York, mientras que los cisternas chinos podrían ahorrar hasta 36 días y dos millones de dólares en sus viajes a la costa este de Estados Unidos".

Las autoridades de este país centroamericano estiman que el canal multiplicaría por dos su Producto Interior Bruto y crearía unos 150.000 nuevos empleos.

Por su parte, México y Guatemala han manifestado su intención de construir corredores interoceánicos pero es Nicaragua el país que parece ir más en serio.

MÁS DE UN SIGLO DE HISTORIA

En 1826 tuvo lugar en Panamá el Congreso Anfictiónico que fue convocado por Simón Bolívar. Fue entonces cuando Estados Unidos se interesó por la construcción de un canal para pasar del océano Pacífico al Atlántico.

En 1850 se firmó el Tratado Clayton-Bulwer entre estadounidenses y británicos para la construcción y protección del Canal interoceánico. Ese mismo año comenzó la construcción de un ferrocarril de un lado al otro del continente. Unos 25.000 chinos traídos para la obra murieron de fiebre amarilla y paludismo.

En 1856 un Congreso Internacional tuvo lugar en París para estudiar 10 posibles proyectos de construcción en distintos lugares del istmo centroamericano. El elegido fue el tercero, un proyecto que transcurriría por Panamá y tendría 25 esclusas a lo largo de 72 kilómetros.

En 1894 se creó en Francia la Compaigne Nouvelle du Canal de Panamá, que se encargó de la obra hasta 1904, cuando a través de un tratado con los Estados Unidos, estos adquirieron los derechos sobre la faraónica construcción.

Finalmente el 5 de agosto el canal abrió sus esclusas y el 14 de agosto los barcos comenzaron a utilizar este 'atajo' entre los dos lados de América. Así Estados Unidos administraría, operaría y defendería el Canal hasta los años setenta.

El entonces presidente, Omar Torrijos, padre del actual presidente de Panamá, Martín Torrijos inició un política dura y hostil contra Estados Unidos con el propósito de recuperar la soberanía sobre el canal y cambiar los acuerdos que duraban más de 60 años.

En el 7 de septiembre de 1977 la Organización de Estados Americanos firmó el Tratado del Canal de Panamá, el Tratado de neutralidad Permanente y el de Funcionamiento del Canal de Panamá. Aquellos se conocieron como 'Tratados Torrijos-Carter' y posibilitaron que el 31 de diciembre de 1999, el canal pasara a ser controlado por los panameños.

Omar Torrijos sometió a referéndum el 23 de octubre de 1977 la decisión de recuperar el Canal. Mañana domingo, 29 años después, el actual presidente, Torrijos hijo pedirá el 'sí' para la ampliación del canal interístmico.