17 de junio de 2010

Crónica Papeleras.- Ecologistas dejan en manos de Kirchner y Mujica la solución al conflicto por el caso Botnia

Uruguay propone incluir a Brasil en las tareas de control sobre las instalaciones de la papelera

BUENOS AIRES, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú decidió levantar por un plazo de 60 días el bloqueo en el principal puente que une Argentina y Uruguay, tras más de tres años de intensas protestas. Con esta acción, los ecologistas dejan en manos de los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y José Mujica la solución definitiva a este conflicto, poniendo como condición el cumplimiento de la sentencia emitida en abril por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

El bloqueo del puente había sido mencionado por ambos Ejecutivos como el principal obstáculo para dar cumplimiento al dictamen de La Haya y para normalizar las relaciones bilaterales que resultaron seriamente afectadas, a partir de la instalación de la papelera finlandesa UPM (antes Botnia) en 2006.

"Nos corremos por sesenta días, a ver qué hacen", aclaró el asambleísta argentino, Jorge Fritzler, al finalizar el debate en el que fue aprobado la suspensión del corte con 402 votos a favor y 315 en contra. Los ecologistas, no obstante, han dejado claro que esta acción no significa que claudiquen en su lucha contra la planta, por el contrario, han afirmado que su protesta continuará en la zona fronteriza.

Tanto Buenos Aires como Montevideo han visto con buenos ojos esta medida, aunque con matices. El ministro argentino de Exteriores, Jorge Taiana, dijo que esta "buena noticia" permitirá "trabajar con más entusiasmo en lograr un efectivo y estricto cumplimiento del fallo de La Haya", pero muy especialmente, en lo que se refiere al "monitoreo" conjunto de la planta de celulosa.

Mujica, por su parte, celebró la decisión de los ecologistas, al referirse al anuncio de la Asamblea como el "cuarto gol del día", haciendo alusión a los tres goles que la selección uruguaya metió durante el partido de este miércoles frente a Sudáfrica. "Frente a un problema difícil ha habido muchas idas y venidas y creo que con la Cancillería logramos manejarlo con mucha flexibilidad y con mucha altura", señaló.

Se espera que el tránsito en el Puente Internacional General San Marín se restablezca a partir del próximo sábado a las 13.00 horas (18.00 en España). Esta decisión se produce días después de que el Gobierno de Fernández de Kirchner presentara ante la justicia dos denuncias, una penal y otra civil, contra los responsables del corte de esta vía principal que comunica a la localidad argentina de Gualeguaychú con la uruguaya de Fray Bentos, donde se encuentra la planta.

Los ecologistas esperan que sean ahora los Gobiernos de Buenos Aires y Uruguay los que sumen esfuerzos y tomen las medidas necesarias para iniciar la supervisión de la papelera. El asambleísta Raúl Almeida aclaró que a partir de entonces "está en los presidentes" la solución a este conflicto bilateral "y no en la judicialización" del mismo, como lo pretendió hacer Argentina.

LA SUPERVISIÓN

El objetivo es que ambos países cumplan con el "monitoreo" conjunto mencionado en el fallo de La Haya para determinar los verdaderos efectos de la planta que, según Montevideo, no perjudica al río Uruguay --que sirve de frontera natural-- mientras que Buenos Aires ha advertido de posibles efectos contaminantes.

El caso del corte no fue abordado en la sentencia de La Haya, pese a que es considerado uno de los puntos más álgidos de este conflicto diplomático. Esta situación obligó a los líderes de ambos Ejecutivos a buscar una solución bilateral ante la necesidad de restablecer el tránsito por el puente para no seguir afectando al intercambio comercial en la zona.

Buenos Aires ha puesto como condición acatar fielmente el dictamen de La Haya en lo que se refiere a las supervisiones conjuntas a la planta de celulosa, lo cual ha sido aceptado por Montevideo que se comprometió a acatar la sentencia que le condenó por haber violado el tratado del río Uruguay, al permitir la instalación de una papelera en las riveras de ese afluente.

A este respecto, el vicecanciller argentino, Victorio Taccetti, consideró que el levantamiento del corte "políticamente distiende la relación" entre ambas naciones, al tiempo que "coloca a Uruguay en una posición que claramente tiene que acatar plenamente lo que dice la sentencia de la Corte".

Taccetti recordó que el fallo de la CIJ "ordena" la realización de "un monitoreo conjunto" a la papelera finlandesa y consideró que esta medida "quita" al Gobierno de Mujica "todo tipo de excusas" para no dar cumplimiento al histórico fallo.

No obstante, el intendente electo de Fray Bentos, Omar Lafluf, cree que "el monitoreo de la planta no debería ser negociado por el levantamiento del piquete de Arroyo Verde", Argentina, porque el dictamen "hace referencia a controlar el río" a través de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), a la que se debe dar "la debida independencia" sin condicionamientos.

"Yo no veo una decisión de gobierno, un respaldo de gobierno de que el corte de puente sea finalmente levantado, sobre todo luego de las declaraciones del Estado argentino", dijo Lafluf en entrevista al diario uruguayo 'El País'.

ETAPA "IRREVERSIBLE"

Mujica, por su parte, ve en el fin temporal del bloque una etapa "irreversible" para la normalización de las relaciones entre ambos países, así como un nuevo periodo de negociaciones para articular las tareas de control conjunto sobre la planta de celulosa, tal y como especificaba en su fallo la CIJ.

Sobre esta cuestión, Mujica aseguró que está dispuesto a dialogar con su par argentina para determinar el tipo de control que se establecerá sobre la planta a ambos márgenes del río. No obstante, descartó que para ello se fuera a crear un organismo concreto, aduciendo que la CARU es perfectamente válido. "No tenemos que crear ningún organismo, tenemos que hacer funcionar el que existe", aseveró.

Además, el dirigente consideró que, puesto que el río Uruguay transcurre por gran parte del territorio brasileño, sería conveniente que este país participara también en las tareas de control sobre las instalaciones. "Vamos a tantear a ver qué dicen en Brasil. En definitiva, el río tiene un buen recorrido en Brasil cuando llega acá. Y puedo decir que algunas cositas vienen de allá, bastante", afirmó.

La finlandesa UPM, que se hizo cargo de Botnia en 2009, produce un millón de toneladas anuales de celulosa blanqueada de fibra corta de eucalipto en su planta de Fray Bentos, según datos divulgados por la prensa local.

La producción se transporta en barcazas desde la fábrica a través del río Uruguay hasta el puerto de Nueva Palmira, en el sur del país. Desde allí, la mercancía es colocada en buques transatlánticos con destino a Europa y Asia.