15 de julio de 2007

Cuba.- Castro denuncia el sistema educativo y sanitario estadounidense en sus nuevas "Reflexiones" semanales

LA HABANA, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

El dirigente cubano Fidel Castro continuó a última hora de ayer con sus "Reflexiones" en el diario 'Juventud Rebelde', donde criticó al presidente estadounidense George W. Bush, al que calificó de "mentiroso" en relación a sus recientes declaraciones sobre los beneficios de los servicios sociales estadounidenses, concretamente los referidos a salud y educación.

"Bush es consciente de que miente y que sus embustes son difíciles de tragar, pero no le importa", argumenta Castro. "(Bush) confía en que, si se repite mil veces, muchos terminarán creyéndole. ¿Por qué tanto rejuego? ¿Qué lo mortifica esencialmente? ¿Desde cuándo surgió el corre-corre?", se preguntó el convaleciente mandatario. Castro defendió que en Cuba, "donde la salud no es mercancía, se pueden hacer cosas que Bush no es capaz de imaginar".

Castro inició sus reflexiones realizando un repaso en los medios de comunicación sobre las declaraciones de Bush en relación a la educación y la sanidad durante la Conferencia de la Casa Blanca sobre las Américas--. En la inauguración del encuentro, celebrado la semana pasada, Bush afirmó que "a los estadounidense nos conviene que nuestro vecindario esté sano y cuente con educación", y agregó que el objetivo de la reunión era abordar "cómo podemos colaborar para promover la justicia social, ayudar a la gente a lograr una vida mejor mediante la educación y la sanidad".

En referencia al sistema educativo, Castro respondió que "todo el mundo conoce que la especialidad de Estados Unidos esa materia es el robo de cerebros". Castro citó un informe de la Organización Internacional del Trabajo que señala que "el 47 por ciento de las personas nacidas en el extranjero que completan un Doctorado en Estados Unidos se quedan en ese país".

El líder cubano afirmó que el programa de alfabetización 'Yo Sí Puedo' desarrollado por La Habana "está hoy gratuitamente al servicio de todos los países latinoamericanos, a los cuales, si desean aplicar el programa, se les apoya en la adaptación a sus características propias con la producción de los materiales impresos y de video correspondientes".

En el terreno de la sanidad, Castro explicó las iniciativas desarrolladas por Cuba en Latinoamérica, entre las que se incluye un centro de entrenamiento para profesionales médicos en América Central, la cooperación con Venezuela en la formación de más de 20.000 jóvenes estudiantes de Medicina y que "asisten a las consultas en los barrios pobres, atendidos por especialistas cubanos para familiarizarse con su futura y dura tarea".

"Las operaciones de la vista requieren igualmente de especial habilidad", afirmó Castro, que elogió además la calidad de los servicios de atención oftalmológicos en la isla. "En nuestro país los centros oftalmológicos operan de la vista más de 50 000 cubanos cada año y atienden 27 tipos de enfermedades. No existe lista de espera en el transplante de córnea, que requiere especial organización", indicó el líder cubano.

"Hágase una pesquisa activa en Estados Unidos y se podrá ver cuántas personas necesitan realmente ser operadas entre los habitantes del país, que al no ser nunca examinados por un oftalmólogo atribuían sus limitaciones a otras causas y corren el riesgo de quedar ciegos o seriamente afectados de la vista", advirtió el líder cubano. "Comprobarán que son millones de personas", señalo.

PRESIÓN

Castro denunció la "presión" a la que Estados Unidos somete a los productores de equipos médicos destinados a Cuba, "para impedir que repongan determinados programas computarizados o alguna pieza de repuesto que tienen patentes de Estados Unidos", una estrategia que el líder cubano calificó de "repugnante, aunque tenemos soluciones que nos hacen más invulnerables en este terreno".

Por último y en términos más generales, con motivo de las recientes alertas de seguridad emitidas por el Gobierno de Washington por la amenaza terrorista, Castro acusó a Estados Unidos de violar la privacidad de sus ciudadanos "con o sin autorización legal". Para Castro, la seguridad estadounidense "puede obtener la información de seguridad que necesite sin secuestrar, torturar y asesinar en cárceles secretas".

"Todo el mundo conoce los verdaderos propósitos económicos que se persiguen con el uso mundial de la violencia y la fuerza", estimó, añadiendo que "cualquier ataque contra su población lo puede evitar, salvo que prevalezca la necesidad imperial del zambombazo para proseguir y justificar la brutal guerra que ha decretado contra la cultura, la religión, la economía y la independencia de otros pueblos".