22 de abril de 2011

Las Damas de Blanco reciben el Premio a los Defensores de DDHH por su lucha para la liberación de disidentes

WASHINGTON, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las Damas de Blanco, grupo integrado por familiares de presos políticos cubanos, han sido galardonadas con el Premio a los Defensores de los Derechos Humanos, concedido anualmente por el Departamento de Estado norteamericano, por su lucha para conseguir la excarcelación de disidentes.

El premio reconoce la labor desempeñada por estas mujeres para propiciar la excarcelación del llamado Grupo de los 75, compuesto por los opositores detenidos en marzo de 2003, periodo conocido con el nombre de Primavera Negra. Los últimos 52 presos de este colectivo han sido liberados en los últimos ocho meses gracias a la mediación de la Iglesia Católica.

"Las Damas han ayudado a crear las condiciones que han permitido liberar a los presos políticos detenidos durante la Primavera Negra de 2003", ha dicho el vicesecretario de Estado para Asuntos Políticos, William J. Burns, al tiempo que ha destacado el "valiente compromiso" de estas mujeres con la defensa de los Derechos Humanos.

En este sentido, ha mencionado las marchas que el grupo realiza todos los domingos hasta la catedral de La Habana y las iglesias de otras ciudades del país para exigir la liberación de todos los disidentes encarcelados. "Con muchos de los activistas forzados a la clandestinidad en Cuba, las Damas continúan marchando, continúan ofreciendo un doloroso recordatorio semanal de la represión que sufren día a día los cubanos", ha señalado.

Asimismo, Burns ha expresado el respaldo de Estados Unidos al trabajo de estas mujeres, que suelen ser víctimas de agresiones en las citadas marchas, como parte del acoso que sufren por parte del régimen de Raúl Castro. "Estamos al lado de las Damas de Blanco para pedir la liberación de todos los presos políticos", ha proclamado.

La encargada de recoger el galardón ha sido Julia Núñez, esposa de Adolfo Fernández Sainz, un periodista independiente condenado a 15 años de prisión en el marco de dicha oleada represiva. Antes de la detención de su marido era ama de casa, no obstante, decidió unirse al grupo para conseguir su excarcelación.

Este galardón se otorga a individuos y organizaciones que muestran un valor y liderazgo excepcionales en la defensa de los Derechos Humanos y la democracia frente a gobiernos represivos, recoge el comunicado divulgado por el Departamento de Estado.