26 de septiembre de 2011

Cuba/EEUU.- Florida fija para el miércoles la ejecución de un cubano nieto de español

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Estado norteamericano de Florida ha fijado para el miércoles la ejecución de Manuel Valle, un cubano nieto de español que lleva en el corredor de la muerte 33 años tras ser condenado por matar a un policía en 1978, ha informado la organización pro Derechos Humanos Reprieve.

Reprieve ha pedido a las autoridades españolas que intervengan urgentemente en favor de Valle por ser nieto de español, aunque admite que Valle no ha podido demostrar sus orígenes por el "propio caos del sistema de registros en Cuba".

La organización con sede en Londres ha dirigido sendas cartas al Rey y a la ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, para que se le reconozca la nacionalidad española con el fin de que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero pueda interceder por él.

En un comunicado, Reprieve recuerda la oposición del Ejecutivo de Zapatero a la pena de muerte y su activismo en favor de una moratoria universal de las ejecuciones para 2015.

Valle podría convertirse este miércoles en la primera persona ejecutada en Florida a la que se le administra la polémica sustancia pentobarbital, medicamento para la epilepsia que en Estados Unidos se usa como componente de inyecciones letales.

El neurólogo David Nicholl, que utiliza este medicamento en pacientes, ha presentado una petición de emergencia ante el Tribunal Supremo de Florida para evitar que el Departamento de Correccionales de Florida no emplee esta sustancia en las ejecuciones al considerar que viola la ley de Sustancias Controladas, que prohíbe el uso de pentobarbital para propósitos no médicos.

El grupo farmacéutico danés Lundbeck, que comercializa el pentobarbital, se ha pronunciado en contra de su uso en ejecuciones y en julio adoptó medidas para controlar que su producto no termina en cárceles estadounidenses donde se ejecuta la pena capital.

Algunos expertos advierten de que el uso de pentobarbital para las inyecciones letales no anestesia al condenado de manera adecuada sino que le conduce a una agonía más lenta y dolorosa.