19 de abril de 2009

Cuba/EEUU.- Lula pide a EEUU que ponga fin al embargo cubano

Además, pidió una mayor ayuda "sin condiciones" del FMI y del Banco Mundial a los países pobres y emergentes

PUERTO ESPAÑA, 19 Abr. (Reuters/EP) -

América fracasará en sus intentos de integración mientras se mantenga el embargo sobre Cuba, ha asegurado el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha calificado como "insuficiente" el levantamiento sobre el envío de remesas y las restricciones de vuelos para los cubanos asentados en Estados Unidos decretado por el presidente estadounidense Barack Obama.

"El esfuerzo de América por unirse siempre será incompleto mientras persista en nuestras reuniones la anómala exclusión de uno de los países del continente", dijo Lula. "Las medidas tomadas hasta ahora por el presidente Obama van en buena dirección, pero son insuficientes. Es importante que sean ampliadas y vengan sin condiciones previas", agregó.

"El diálogo directo entre los dos gobiernos puede abrir el camino para superar esta situación con la que las Américas no quieren convivir más", señaló el mandatario brasileño.

El fin del embargo estadounidense a Cuba fue unánimemente reclamado por los mandatarios latinoamericanos en la V Cumbre de las Américas que se desarrolla desde el viernes en Trinidad y Tobago. Antes de llegar a Puerto España, Obama anunció que Estados Unidos había levantado las restricciones a los viajes familiares de cubano-estadounidenses a la isla y permitió el envío de remesas.

MAYOR FINANCIACIÓN "SIN CONDICIONES"

El presidente brasileño pidió al FMI y al Banco Mundial una mayor financiación "sin condiciones" para los países pobres y emergentes para que puedan enfrentarse a la crisis. Asimismo, resaltó la importancia de aumentar el capital del Banco Interamericano de Desarrollo, el mayor prestamista de Iberoamérica.

Anteriormente, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, había dicho que "si no hay una financiación oportuna en niveles adecuados para financiar las políticas de protección social en esta crisis, los países pueden caer en una anarquía que conducirá a más violencia".