10 de agosto de 2006

Cuba.- Havel y Aznar piden presión internacional hasta alcanzar la democracia en Cuba y apoyar a la disidencia interna

Advierten de que los países que se contentan con "cambios cosméticos" se arriesgan a que se mantenga un "régimen usurpador de los DDHH"

PRAGA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El ex presidende checo Václav Havel y el ex jefe del Ejecutivo español José María Aznar han pedido a la comunidad internacional, a través del Comité Internacional para la Democracia en Cuba (CIDC), que mantengan la presión sobre el régimen de Fidel Castro hasta que se produzcan "verdaderos cambios democráticos" en la isla.

Para la CIDC, el traspaso de poderes decretado por Fidel Castro el pasado 31 de julio en la figura de su hermano Raúl -después de ser sometido a una intervención quirúrgica por una hemorragia intestinal- no representa una "transformación significativa" del estado totalitario que se vive en Cuba.

Asimismo, advirtieron de que la experiencia de la transformación de los estados totalitarios, sobre todo en Europa Central y Oriental, muestra que si los países se contentan con "cambios cosméticos" se arriesgan a un "desarrollo violento, malestar social y al mantenimiento de un régimen usurpador de los Derechos Humanos".

Por este motivo, Havel y Aznar hicieron un llamamiento a toda la comunidad democrática internacional, incluida la Unión Europea (UE) y Naciones Unidas, para que estén preparadas para apoyar conjuntamente una transición pacífica a la democracia en la isla y llevarla hasta un "final exitoso".

Hace unos días Havel y Madeleine Albright, miembros fundadores del CIDC, pidieron el apoyo para la oposición democrática de la isla. "Si los propios cubanos están mostrando el camino hacia un futuro en el que se respeten los Derechos Humanos y la dignidad de los ciudadanos, estamos convencidos de que su voz debe ser escuchada", indicaron.

Además, advierton que los líderes de la oposición democrática, como Oswaldo Payá, Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Elizardo Sánchez Santa Cruz, podrían "ahora más que nunca" ser objeto de la violencia del régimen ya que "teme por su continuidad" y continúa manteniendo en prisión a cientos de miembros de la oposición.

"Es de suma importancia que la opinión pública mundial y los medios de comunicación internacionales sigan de cerca el destino de estos cubanos que representan la esperanza para los cambios no violentos de la sociedad cubana", concluyó el Comité Internacional para la Democracia.