1 de agosto de 2006

Cuba.- Miles de exiliados cubanos en Miami celebran en las calles la enfermedad de Castro y el traspaso de poderes

MIAMI, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

Miles de exiliados cubanos en Miami salieron anoche a las calles de la ciudad para celebrar las noticias que llegaban a esa hora de La Habana sobre el estado de salud del presidente, Fidel Castro, y su decisión de transferir sus poderes a su hermano Raúl mientras se recupera de una intervención quirúrgica.

Poco después de conocerse la noticia, gritos de libertad, bailes al ritmo de golpes de cazuelas, bocinazos de coches y cánticos contra el régimen castrista inundaron las calles del sur de Florida hasta bien entrada la madrugada, en una espontánea muestra de felicidad tras hacerse pública en la televisión cubana el mensaje de Castro.

Las autoridades de Miami se vieron obligadas a cerrar algunas calles y el Condado de Miami-Dade ha activado el nivel 2 en su centro de emergencias, con la posibilidad de ponerse a pleno funcionamiento si el anuncio de ayer se transforma posteriormente en la noticia del fallecimiento de Castro.

Según el diario El Nuevo Herald, parece que eso era lo que todo el mundo deseaba entre los miles de cubanos que festejaban en las calles donde se reunieron exiliados de la vieja guardia, adolescentes recién llegados y cubanoamericanos que sólo conocen Cuba a través de lo que les han relatado sus padres.

"Lo que está sucediendo lo llevo soñando desde que empecé a luchar contra Castro", aseguró Jesús Roque, de 63 años, que dijo ser miembro de la Fundación Cívica Martiana. "Tuve que tomar agua por que me dio un dolor en el corazón. Tal vez sea cierto que uno se pueda morir de alegría", agregó.

"Estoy llorando de alegría por que mi familia fue destrozada por este tirano", explicó Yanile Nápoles, de 35 años, quien hasta el año pasado vivía en Cuba. "La libertad nos tiene que llegar, nos la merecemos", añadió.

Portando banderas cubanas, los exiliados mostraban carteles contra Castro y entonaban cánticos como "Cuba Sí, Raúl No" o "Aé, aé la Chambelona, que Fidel no tiene madre porque es hijo de una mona", ante la mirada pasiva de los policías apresuradamente activados por las autoridades tras conocerse el inesperado traspaso de poderes.