25 de octubre de 2007

Cuba.- Pérez Roque ridiculiza los intentos de Bush de reclutar a los militares cubanos

LA HABANA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque acusó hoy al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de incitar un levantamiento interno en Cuba y de tratar de reclutar a los militares cubanos, en una rueda de prensa ofrecida hoy en La Habana.

"Al presidente (Bush) se le acaba el tiempo y no ha cumplido su promesa. Además, hay un intento vano y ridículo de reclutar a los militares cubanos. Les promete perdonarles la vida, si ahora, a tiempo, se arrepienten de servir al pueblo", añadió Pérez Roque. El ministro finalizó dirigiéndose al presidente norteamericano a quien le dijo que "está delirando" y además le advirtió de que está hablándole "a un ejército libertador. Olvida que el ejército de Cuba es el pueblo uniformado".

Los combatientes cubanos, agregó, hicieron posible la independencia de Namibia, la liberación de Nelson Mandela, la legalización del Congreso Nacional Africano y el surgimiento de una Suráfrica sin apartheid, política racista que apoyó Estados Unidos. Además, el ministro criticó que Bush prometiese el perdón para los combatientes de la seguridad cubana si no reprimen los alzamientos, olvidando, acotó, que esos hombres y mujeres llevan más de medio siglo derrotando los más de 600 planes para asesinar al presidente, Fidel Castro.

Las declaraciones tienen como objetivo exponer la postura del Gobierno de Cuba ante el discurso del presidente estadounidense en el Departamento de Estado en Washington. El titular de Exteriores añadió que los cubanos, ante ese tipo de provocaciones, consideran que la "la palabra de orden es el coraje".

"Es una confirmación de que la política en vigor en el régimen de Bush es el cambio de régimen de Cuba, incluso por la fuerza, sus palabras de hoy vienen a confirmarlo", insistió Pérez Roque. El ministro consideró que las declaraciones de Bush fueron entendidas en la isla caribeña como "una invocación a la violencia, un llamado al uso de la fuerza para derrocar la revolución e imponer sus designios en Cuba".

Pérez Roque advirtió de que llegado el caso, Estados Unidos se enfrentaría a "millones de combatientes, que encontraron a un pueblo fogueado y preparado". El titular de la diplomacia cubana calificó el discurso de Bush como una descripción "mentirosa y ridícula" de la situación actual de Cuba y justificó este hecho en que "sólo la ceguera y el odio pueden llevar" a estas palabras del gobernante estadounidense.