12 de julio de 2008

Cuba.- Raúl Castro asegura que la situación económica del país impide aumentar los salarios

LA HABANA, 12 Jul. (Reuters/EP) -

El presidente de Cuba, Raúl Castro, dijo ayer en el Parlamento que la situación económica del país le impide aumentar rápidamente los salarios, una de las principales demandas de los cubanos.

En la primera sesión del Parlamento desde que reemplazó en febrero a su hermano Fidel Castro en la presidencia, no hizo ningún anuncio fuera de lo esperado. El mandatario, vestido con una camisa blanca en lugar de su uniforme de general, dijo, sencillamente, que trabajaba para devolverle gradualmente el poder adquisitivo a los cubanos.

"Dependerá de la situación económica del país, inevitablemente vinculada a la crisis existente hoy en el mundo, la cual puede incluso agravarse", dijo el mandatario cubano en un discurso. "Es mi deber expresarlo con franqueza, pues no sería ético crear falsas expectativas. Decir lo contrario sería engañarlos", añadió.

Castro habló de su política de asociar los salarios a la productividad por primera vez en casi medio siglo de Gobierno socialista. "Igualdad no es igualitarismo. Éste, en última instancia, es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún por el vago", dijo. También destacó que eliminará subsidios y aplicará lo que llamó un "adecuado sistema de impuestos".

El sillón de su hermano Fidel Castro, que cumplirá este mes dos años sin aparecer en público, permaneció simbólicamente vacío a la derecha de Raúl, en un claro recordatorio de su influencia política.

AJUSTE INEVITABLE

Castro dejó claro que el alza del precio del petróleo y los alimentos golpeará a Cuba, que depende en gran medida de las importaciones. "Es inevitable que sufriremos cierto impacto en determinados productos y servicios", remarcó. La situación internacional, dijo, refuerza la necesidad de aumentar la producción agrícola para sustituir importaciones.

Desde que asumió la presidencia el 24 de febrero, Raúl Castro descentralizó la producción agrícola, ofreció más tierras a los campesinos y emprendió algunas reformas para elevar la calidad de vida de los cubanos, agotados tras quince años de crisis económica.

Asimismo, legalizó la venta de teléfonos móviles y de ordenadores, además de abrir las puertas de los hoteles para los cubanos.

Durante la sesión parlamentaria de ayer, los diputados analizaron un proyecto de ley para elevar en cinco años la edad de jubilación en respuesta al rápido envejecimiento de la fuerza laboral. "Es un nuevo paso, de los muchos que habrá que dar, en el establecimiento de normas y mecanismos dirigidos a que el salario recupere su papel", dijo Raúl Castro.

La nueva ley de seguridad social será sometida a votación en la próxima sesión de la Asamblea Nacional, programada para finales de diciembre.

Los diputados cubanos emitieron una declaración condenando una reforma migratoria recién aprobada por la Unión Europea (UE). Sin embargo no dijeron ni una palabra sobre la decisión de la UE de levantar sus sanciones diplomáticas contra la isla, una condición de Cuba para restablecer el diálogo con Bruselas.