10 de noviembre de 2007

Cumbre.- Moratinos cree que el incidente entre el Rey y Zapatero no tendrá consecuencias para los españoles en Venezuela

SANTIAGO DE CHILE, 10 Nov. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Beatriz Fernández) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, consideró hoy que el incidente protagonizado hoy entre el Rey y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no tendrá consecuencias para los españoles en Venezuela, muchos de los cuales se han visto afectados por las invasiones a sus propiedades y que, hasta el momento, contaban con el apoyo del Gobierno venezolano en la solución de sus casos, según ha venido sosteniendo el Gobierno español en los últimos meses.

Así se pronunció Moratinos en breves declaraciones a los periodistas que viajan con él y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quienes relató que el ambiente con Chávez comenzó a caldearse ayer en la reunión informal que mantuvieron los jefes de Estado y de Gobierno por la tarde, cuando Chávez arremetió contra el lema de la Cumbre, la cohesión social, lo que molestó a la presidenta chilena, Michelle Bachelet, y provocó que se le preguntara a Chávez qué estaba haciendo él con su país.

El jefe de la diplomacia española remarcó que el presidente venezolano, Hugo Chávez, acudió a la Cumbre iberoamericana sin "ninguna propuesta en particular" y con un cierto afán de protagonismo.

Después de que Chávez insultara al ex presidente del Gobierno español José María Aznar, a quien llamó "fascista", explicó que, aunque se trataba de una situación diplomática "muy difícil", el Ejecutivo consideró que hay ciertas "líneas rojas que no se deben rebasar".

Por eso, cuando en la sesión de hoy Chávez insiste en sus descalificaciones a Aznar, el Rey y Zapatero deciden que Don Juan Carlos salga para dejar que sea Zapatero quien dé la respuesta política y liberar al Rey de una situación tan incómoda.

De otro lado, indicó que al término de la Cumbre el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que tras Chávez arremetió asimismo contra España y en concreto, la empresa Unión Fenosa, acudió a ver a la delegación española para presentar algunas "explicaciones" y excusas.