12 de mayo de 2006

C.Viena.-La Cumbre rechaza la ley Helms Burton, admite la soberanía energética y que "no hay un sólo tipo de democracia"

La UE empezará a negociar un acuerdo de asociación con América Central y aplaza la decisión con la CAN al 20 de julio

VIENA, 12 May. (de la enviada especial de EUROPA PRESS Clara Pinar) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE y América Latina y Caribe mostraron su rechazo a las disposiciones "extraterritoriales" de la Ley Helms Burton sobre el embargo de Estados Unidos a Cuba, reconocieron el derecho soberano de los países a gestionar sus recursos y apoyaron sin reservas la democracia, admitiendo que "no hay un solo modelo" y que no puede atribuirse a ninguna región ni país concreto.

Estos son algunos de los aspectos que figuran en la declaración final que respaldaron este viernes en Viena los 26 líderes europeos y 20 latinoamericanos, así como el resto de las delegaciones de ambas regiones hasta llegar a las 60 delegaciones que se dieron cita este viernes en la IV Cumbre UE-América Latina y Caribe-.

A lo largo de una declaración de 16 folios, los países de ambos lados del Atlántico aprovecharon la celebración de esta Cumbre bianual para mostrar su compromiso con su asociación birregional, con su acción común y a favor del multilateralismo y en aspectos políticos, sociales y medioambientales, entre otros.

Por lo que respecta al multilateralismo, las partes se comprometieron a hacerlo "más fuerte y efectivo", "con la ONU en el centro" y reafirmaron su decisión de apoyar todos los esfuerzos para la soberanía de los todos los Estados, respetar su integridad territorial y su independencia política" y "evitar en nuestras relaciones internacionales las amenazas y el uso de la fuerza de manera inconsistente con los objetivos y principios de la ONU".

"Rechazamos firmemente todas las medidas coercitivas con carácter extraterritorial que son contrarias a la ley internacional y a las reglas comúnmente aceptadas de libre comercio", continúa la declaración que agrega que "coincidimos en que este tipo de prácticas supone una seria amenaza al multilateralismo. En este contexto, recordamos la resolución de la asamblea general de la ONU 60/12, reafirmamos nuestra bien conocida posición en la aplicación de las provisiones extraterroriales de la ley Helms Burton".

La Cumbre de Viena confirmó que la democracia es un "valor universal" y que

"no hay un sólo modelo de democracia, que no pertenece a ningún país o región, y reafirmamos la necesidad del debido respeto a la soberanía, la soberanía territorial y el derecho a la autodeterminación".

GESTIÓN DE RECURSOS

En el plano de la energía, la declaración apuesta por fomentar una mayor cooperación "regional e internacional" y reconoce "el derecho soberano de los países para gestionar y regular sus recursos naturales" y asegura que la UE y América Latina continuarán "reforzando nuestra cooperación para establecer un marco comercial equilibrado y regímenes reglamentariamente más competitivos".

"Subrayamos la importancia de desarrollar e invertir en la infraestructura energética para asegurar la disponibilidad y el acceso a sistemas energéticos apropiados y asequibles. Los esfuerzos deberá mantenerse y la cooperación incrementarse para acelerar el desarrollo de tecnologías energéticas sostenibles medioambientalmente", continúa la declaración.

ACUERDOS DE ASOCIACIÓN

La UE y América Central acordaron en la Cumbre de Viena empezar a negociar un acuerdo de asociación que, junto con el diálogo político y la cooperación, incluye un área de libre comercio. No ocurrió lo mismo con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), con la que se aplazó la toma de la decisión hasta el 20 de julio. Tampoco fue posible finalizar las negociaciones entre la UE y el Mercosur.

La declaración constata "el resultado positivo de la evaluación conjunta sobre la integración económica regional en América Central" y celebra "la decisión de lanzar negociaciones para un acuerdo de asociación, incluida un área de libre comercio" y espera "un rápido proceso de negociaciones".

Por lo que respecta a la CAN, el texto recuerda "el objetivo estratégico común de la Declaración de (la Cumbre) de Guadalajara" y da la bienvenida "a la decisión adoptada por la UE y la CAN de entablar durante el 2006, un proceso conducente a la negociación de un acuerdo de asociación, que incluya un diálogo político, programas de cooperación y un acuerdo comercial".

"A estos efectos, la CAN y la UE acuerdan celebrar todas las reuniones necesarias antes del 20 de julio próximo para clarificar y definir las bases de la negociación que permitan una participación plena y beneficiosa para todas las partes", agregó.

En cuanto al Mercosur, la declaración subraya la "importancia del objetivo de lograr un acuerdo que sea ambicioso y equilibrado para las dos partes" y que "debería reforzar las relaciones de cooperación entre las dos partes y al mismo tiempo tener en cuenta los diferentes niveles de desarrollo".

DEUDA Y MIGRACIONES

La declaración constata que "la importancia de las relaciones entre la UE y América Latina y Caribe debe reflejarse en la asignación de recursos a la región" y concede una "gran importancia a abordar el problema de la deuda (...) con el objetivo de encontrar soluciones sostenibles y duraderas, enfatizando que los acreedores y los endeudados deben compartir la responsabilidad para prevenir y resolver las situaciones de deuda insostenible de manera eficiente".

Por lo que respecta a los flujos migratorios, las conclusiones de la Cumbre dejan constancia de la "necesidad de impulsar los beneficios" para "ambas regiones" y una "protección efectiva de los derechos humanos para todos los inmigrantes". Asimismo, el texto celebra "la facilitación de la transferencias de remesas de los emigrados y la reducción de sus costes".

En otro orden de cosas, la declaración menciona el compromiso de la UE y América Latina y Caribe acordaron su compromiso en el "desarme" y con respecto al Tratado de No Proliferación.

Condenaron, asimismo, "todo acto de terrorismo", así como su "financiación, apoyo e incitación" y advirtieron que "los países tienen derecho a proteger a sus ciudadanos, pero al combatir el terrorismo no debemos destruir lo que defendemos: los derechos humanos, la ley humanitaria internacional y las libertades fundamentales y el imperio de la ley".

Coincidieron en su intención de "promover iniciativas para compartir inteligencia criminal" contra el tráfico de drogas, promoviendo "un desarrollo alternativo en los países implicados", donde la declaración menciona específicamente a los países andinos.

Asimismo, se mostraron "comprometidos a abordar el cambio climático", celebraron "la entrada en vigor del Protocolo de Kioto" y urgieron "a los países que todavía no son parte a acceder sin retraso". También por lo que respecta al medio ambiente, los líderes reconocieron "el alto grado de vulnerabilidad de algunas regiones a los desastres naturales, así como una cada vez mayor frecuencia y severidad".