5 de agosto de 2009

Despidos planeados EEUU se aceleran nuevamente en julio

NUEVA YORK (Reuters/EP) - Los despidos planeados por las compañías estadounidenses aumentaron en julio por primera vez en seis meses, sugiriendo más tiempos difíciles para los trabajadores y una carga constante sobre el gasto del consumidor y la economía en general.

Los recortes planeados anunciados por los empleadores estadounidenses llegaron a 97.373 el mes pasado, un alza de 31 por ciento desde junio, cuando esta cifra alcanzó su menor nivel en 15 meses, mostró un informe divulgado el miércoles por la consultora de colocación laboral Challenger, Gray & Christmas, Inc.

El anuncio de recortes de empleos para julio implica un total de 994.048 despidos durante lo que va del año, un 72 por ciento más que en el mismo período del 2008.

Las compañías de transporte anunciaron la mayor cantidad de los despidos durante el mes, con 27.954. A este le siguió el sector de telecomunicación, con 17.601 despidos, indicó Challenger.

"Aún estamos lejos de una recuperación completa", dijo en un comunicado el presidente ejecutivo de la empresa, John Challenger.

De hecho, los recortes mensuales de empleo podrían subir por sobre los 100.000 nuevamente en el cuarto trimestre, afirmó.

Mientras que las perspectivas de empleo en las industrias de telecomunicaciones y transporte empeoraron en julio, los despidos en el vapuleado sector automotriz se redujeron a 2.716, su menor nivel desde junio del 2008, dijo Challenger.

En lo que va del 2009, la industria automovilística ha anunciado la mayor parte de los despidos, con 122.212, seguido por el sector público, que se deshizo de 109.433 cargos.

"El declive de los despidos en la industria automotriz podría no indicar un vuelco", dijo Challenger.

Los fabricantes de automóviles y repuestos podrían haber reducido sus reducciones de puestos de trabajo con la esperanza de producir más automóviles "verdes", afirmó.

El lunes, los datos mostraron que en julio las ventas de vehículos en el país subieron a su mayor nivel en el 2009, luego que los estadounidenses buscaban beneficiarse del programa del Gobierno "dinero por chatarra".

(Richard Leong)