6 de agosto de 2009

Detienen en España a presunto etarra tras ser expulsado México

MADRID (Reuters/EP) - Un presunto miembro del grupo separatista vasco ETA que era solicitado por la Audiencia Nacional española fue detenido el jueves al llegar al aeropuerto de Madrid tras ser expulsado de México, informó el Ministerio del Interior.

Juan Manuel Inciarte Gallardo, sobre quien pesa una orden de búsqueda y detención desde 1991, fue detectado en México tras una denuncia anónima que alertó a las autoridades de ese país de la presencia irregular de un ciudadano español, por lo que fue arrestado en Naucalpan y posteriormente expulsado por el Gobierno, precisó en un comunicado.

El presunto etarra, nacido en San Sebastián en 1954, formó parte del "comando Vizcaya" desde 1983 hasta 1985, con el que participó en el asesinato de dos policías nacionales y de la esposa de uno de ellos, que se encontraba embarazada, en Bilbao, según el Ministerio del Interior.

Las autoridades españolas también lo acusan de participar en el asesinato de un guardia civil en Portugalete (Vizcaya) en 1984, cuando además habría tomado parte en los atentados contra una comisaría en Bilbao y la casa-cuartel de la Guardia Civil de Las Arenas (Vizcaya), en el que resultaron heridos graves dos agentes y una niña.

Asimismo el ministro agregó que se le señala de participar en 1985 en el asesinato de un inspector de policía en Getxo cuando iba acompañado de su hijo de tres años, y en el de un guardia civil.

En 1986, se trasladó a Nicaragua en compañía de Sebastián Echaniz Alcorta siguiendo órdenes de la dirección de ETA, donde trabajó con documentación falsa, añadió el comunicado del Ministerio del Interior.

En junio de 1993, tras la expulsión de Nicaragua a España de los supuestos etarras Javier Larreategui, Sebastián Echaniz y Francisco Javier Azpiazu, abandonó el país con destino desconocido. Se cree que desde junio de 1996 residía en la capital mexicana.

La banda separatista vaca ETA cumplió el 31 de julio 50 años de su fundación con violentas celebraciones, que incluyeron atentados en esos días que acabaron con la vida de dos guardias civiles y cientos de heridos, incluidos niños.

En los últimos años, ETA ha sufrido bajas importantes con la detención de líderes y la pérdida de apoyo político en medio de una guerra que le declaró el Gobierno español.

(Información de Teresa Larraz; Edición de Itziar Reinlein en la redacción de Madrid)