1 de julio de 2009

Dos empleados embajada británica siguen detenidos en Irán:fuente

TEHERAN (Reuters/EP) - Dos empleados iraníes de la embajada británica en Teherán siguen detenidos, dijo el miércoles una fuente diplomática, de un total de nueve que fueron arrestados bajo sospecha de haber participado en los disturbios tras las elecciones en la república islámica.

La fuente comentó un reporte del canal estatal iraní Press TV que indicó que otros tres empleados de la embajada local habían sido liberados, dejando a uno en detención.

El secretario de Relaciones Exteriores británico, David Miliband, dijo a la radio irlandesa RTE el miércoles que creía que dos empleados de la embajada seguían detenidos. La cancillería iraní no pudo ser contactada para hacer declaraciones.

Previamente el miércoles, la agencia de noticias semi oficial Fars dijo que tres personas seguían bajo custodia, entre ellas una que "tuvo un rol destacado en los recientes disturbios al manejar la situación detrás de escena".

Fars señaló que otra empleada de la embajada había sido un "elemento principal detrás de las protestas" pero que había sido liberada porque tenía inmunidad diplomática.

Gran Bretaña ha rechazado las acusaciones iraníes de que personal de su embajada participó en la instigación de las protestas que se desataron tras los comicios del 12 de junio, en la que se consagró ganador el presidente de línea dura Mahmoud Ahmadinejad.

La Unión Europea ha pedido una respuesta fuerte y colectiva ante cualquier abuso iraní sobre el personal de embajadas europeas.

Gran Bretaña e Irán ya han expulsado mutuamente a dos de sus diplomáticos desde la elección, que provocó la mayor demostración de disidencia interna en Irán desde la Revolución Islámica de 1979 y tensó sus relaciones con Occidente.

En Londres, el primer ministro británico Gordon Brown expresó su "profunda desilusión por la reciente conducta" de Irán, incluyendo la detención del personal de la embajada británica.

"Esta acción no tiene justificación y es inaceptable. Algunas personas en Irán están intentando (...) usar a Gran Bretaña para entender las voces legítimas que piden una mayor apertura y democracia", dijo Brown.