5 de enero de 2007

Ecuador.- Alfredo Palacio teme por la estabilidad política de Ecuador y pide el respaldo para el presidente electo

QUITO, 5 Ene. (EP/AP) -

El presidente saliente de Ecuador, Alfredo Palacio, advirtió hoy del riesgo de inestabilidad para la democracia del país, por lo cual pidió respaldar al nuevo mandatario Rafael Correa, quien tomará posesión el 15 de enero.

En una reunión con corresponsales, el mandatario afirmó que al país lo acechan "peligros de inestabilidad" debido a los conflictos provocados por intereses personales y de grupos económicos poderosos.

Tales enfrentamientos entre ecuatorianos "puede terminar mal para la patria", subrayó Palacio, quien estuvo en el poder por 20 meses tras el derrocamiento del presidente Lucio Gutiérrez en abril del 2005.

"Tenemos la obligación ética, patriótica, de respaldar al presidente Correa... merece todo el respaldo (del pueblo) para que pueda gobernar", señaló.

Correa debe enfrentar de entrada a un Congreso dominado por legisladores de la oposición. De los 100 diputados, unos 70 son opositores al mandatario, que no tiene legisladores porque su partido Alianza País, decidió no presentarlos en las últimas elecciones.

Palacio aseguró que los ecuatorianos no pueden olvidar lo sucedido con el país, que en los últimos 10 años ha tenido un período de inestabilidad política por la que pasaron siete presidentes.

Palacio aseguró --haciendo un balance de la evaluación económica de su administración--, que deja un país queda estable y con superávit económico, alimentado principalmente por los altos precios del petróleo, principal producto de exportación del país y por las remesas enviadas por lo migrantes.

Acerca de la deuda externa, por un total de casi 14.000 millones de dólares, unos 10.667 millones de euros, comentó que es "el monumento más grande, que fue construido a la corrupción".

Ecuador debe destinar alrededor del 36 por ciento del presupuesto fiscal para el pago de esas obligaciones.

Calificó de "contratos infames" a los que mantenía Ecuador con las empresas petroleras transnacionales, en los que se establecía 82 por ciento de las ganancias para esas compañías y 18 por ciento para el Estado.

Mediante una ley, el presidente cambió esa relación en el 2006. Palacio termina su gestión el 15 de enero.