29 de enero de 2008

Ecuador/Bolivia.- Correa denuncia que los opositores de Ecuador y Bolivia están unidos para "torpedear" a sus gobiernos

QUITO, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los grupos opositores de derecha en Ecuador y Bolivia están "conectados" para "torpedear" ambos gobiernos mediante proyectos separatistas, según denunció ayer el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

"Entre la oligarquía de Guayaquil y la de Santa Cruz incluso hay acuerdos firmados para llevar a esas regiones a autonomías que en verdad son separatismos", afirmó Correa en su programa semanal de radio, citó la Agencia Boliviana de Información.

Correa, quien el jueves pasado se enfrentó en Guayaquil a la primera protesta masiva contra su gestión, señaló que detrás de las expresiones de descontento en las ciudades más prósperas de ambos países "hay una estrategia regional para impedir que los gobiernos progresistas pueden hacer cambios", según las publicaciones de la prensa ecuatoriana.

Las protestas en Guayaquil y en Santa Cruz, en el oriente de Bolivia, han estado encabezadas por funcionarios locales que cuentan principalmente con el apoyo de dirigentes empresariales. Aun así, Correa aseguró que, en el caso ecuatoriano, el plan está orientado a hacer perder el referendo al que será sometida la Carta Magna que redacta la Asamblea Constituyente.

Correa consideró igualmente que la derecha de Guayaquil y Santa Cruz "son muy parecidas", porque "han dominado por mucho tiempo la economía y la política". "Son extremadamente opulentas, semignorantes y elitistas, y comparten la misma burla respecto del socialismo del siglo XXI", resaltó.

"Para que vean la burla de la oligarquía (ecuatoriana). Nos ponen como los tres chiflados a (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez, (al presidente boliviano) Evo Morales y al suscrito (Rafael Correa), porque creen que nos van a ofender cuando el camino al socialismo del siglo XXI, los gobiernos progresistas, están a lo largo y ancho de esta región", manifestó el mandatario ecuatoriano.

PREOLERAS E INVERSIONES

Correa advirtió también a las petroleras extranjeras de que si se niegan a modificar sus contratos les devolverá sus inversiones y el Estado asumirá el control de los campos que explotan. "Si no están contentas, no hay problema. Aquí no queremos estafar a nadie. ¿Cuánto han gastado en inversión? ¿Doscientos millones? Tengan sus 200 millones, que les vaya bonito, y (la estatal) Petroecuador explotará ese campo", declaró.

El gobierno ecuatoriano comenzó la renegociación de contratos con City Oriente (Estados Unidos), Petrobras (Brasil), Perenco (Francia), Repsol-YPF (España) y Andes Petroleum (China).

Conforme a su plan gubernamental, que confiere un mayor control de los recursos naturales --liberalizados en la última década del siglo XX--, Correa presentó a las petroleras una oferta de cambio contractual en octubre, cuando elevó de 50 a 99 por ciento la participación del Estado en los ingresos extraordinarios por la venta de crudo.