30 de septiembre de 2006

Ecuador.- El candidato presidencial Correa recibe el apoyo de los indígenas ecuatorianos

ZUMBAHUA (ECUADOR), 30 Sep. (EP/AP) -

Vestido con un poncho indígena de lana de borrego, el candidato presidencial Rafael Correa llegó a la localidad andina de Zumbahua donde fue recibido efusivamente por indígenas, que le llaman "rasca bonito", nombre que le pusieron hace años cuando trabajaba de voluntario.

"Vivió aquí como un año y demostró trabajar con el pueblo indígena, compartió con nosotros, aprendió nuestra cultura ... fue mi profesor de matemáticas y enseñaba también la religión", explicó Eduardo Pino, un hombre de 30 años que afirmó que los indígenas apoyan la candidatura electoral del partido de Correa, Alianza País.

Antes de llegar al centro de Zumbahua, población indígena ubicada 90 kilómetros al sur de Quito, Correa recorrió unos dos kilómetros de la carretera a pie rodeado de un multitud de indígenas de coloridos trajes que buscaban acercarse para saludar y expresarle su apoyo.

María Gualotuña, de 69 años, recuerda a Correa cuando dedicó un año a trabajar con las comunidades de esa zona tras graduarse en el colegio de salesianos.

"Acá vino a darnos la mano, sin cobrar ni medio, yo creo que si gana va a ser muy bueno", afirmó, y reconoció que confía en el candidato de 43 años por el que votará el próximo 15 de octubre a pesar de que la ley ya no le obliga a hacerlo.

Correa realizó un recorrido alrededor de la plaza principal y luego fue aplaudido por cientos de indígenas que se congregaron para escucharlo. El presentador del acto le dio la bienvenida a "ñuca huaqui" o "nuestro hermano" en quechua.

Como acostumbra, Correa habló algo más de cuatro minutos en ese idioma que aprendió en su convivencia con la gente de Zumbahua y sus alrededores. Luego en castellano agradeció el recibimiento y expresó su gratitud hacia esa región. "Mi mejor experiencia, donde más aprendí... fue aquí, en Zumbahua, eso no se aprende ni en las mejores universidades", señaló Correa.

Juan José Caisaguano, tiene 64 años y recuerda muy bien al "rasca bonito" como le conoce la gente. Relata que en el tiempo que Correa estuvo en Zumbahua, había una enfermedad de picazón de la piel entre los indígenas, que llaman "rasca bonito" y que el entonces voluntario los curaba. Caisaguano, como la mayoría de los habitantes de esta zona, vive del cultivo de habas, patatas, cebada o cebolla.

Correa, que ascendió del cuarto al primer puesto en pocas semanas y lidera las encuestas de intención de voto, prometió trabajar por el sector agricultor y apoyar sus pequeñas economías.

"Rafaelito que no se olvide nomás, cuidado", le gritó Caisaguano desde la parte de atrás de la plaza. El hombre, que lleva un poncho rojo, una bufanda azul, pantalón oscuro y un sombrero café da testimonio del trabajo de Correa cuando ayudaba en la contabilidad de un pequeño molino de cebada y arvejas que tenía la comunidad.