22 de septiembre de 2014

Correa llama a un frente común contra los "tirapiedras" tras las últimas protestas

El presidente de Ecuador admite sanciones a "unos pocos" agentes que "cayeron en provocaciones"

   QUITO, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha condenado la violencia en las protestas opositoras de la semana pasada y ha llamado a padres, educadores y administraciones a asumir las "responsabilidades" para hacer frente a los "tirapiedras", como ha descrito a los manifestantes violentos.

   Correa ha explicado en Twitter que los 53 detenidos en las protestas de Quito son mayores de edad y "el 30 por ciento no son estudiantes sino infiltrados". "Se repite el libreto de siempre: generar violencia, luego victimizarse", ha lamentado el mandatario.

   El presidente ecuatoriano ha instado a estos arrestados a pedir perdón a la ciudadanía y, especialmente, a las familias de los policías heridos en las concentraciones, convocadas para protestar por cuestiones como la reelección presidencial, la reforma laboral y el aumento de las tarifas del transporte público, entre otras.

   Sin embargo, "falta mucho para aprender a asumir nuestras responsabilidades", según Correa. El dirigente ha citado como "primeros" responsables a "los jóvenes que participaron en desmanes", pero también a sus padres y al Gobierno.

  "Basta que un joven caiga en las garras de lo tirapiedras, para sentir que hemos fracasado en educación", ha apostillado. Correa incluso ha propuesto a las familias que se organicen para "hacer guardia en las puertas de los colegios" y frenar así el reclutamiento de los "tirapiedras".

   El Ministerio de Educación ecuatoriano advirtió el domingo en un comunicado de que los estudiantes están siendo "manipulados" por grupos opositores con fines políticos y el propio Correa ha sugerido que las manifestaciones podrían ser un "experimento" para repetir las protestas iniciadas en febrero en Venezuela.

SANCIONES A POLICÍA

   El presidente de Ecuador ha reiterado este lunes sus felicitaciones a la Policía Nacional por su "profesionalidad", aunque ha admitido que el Ejecutivo ha sancionado a "unos pocos" agentes que "cayeron en provocaciones.

   "Esperemos que estén contentos los tirapiedras, perjudicando la carrera de sencillos ciudadanos, que ahora sí son 'criminales y represores' pero (a los) que el 30-S aplaudían", ha añadido, en alusión a las revueltas de 2010.