14 de marzo de 2007

Ecuador.- Correa no descarta la convocatoria de un Congreso extraordinario para solucionar la crisis política

QUITO, 14 Mar. (EP/AP) -

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, no descartó hoy convocar un congreso extraordinario para solucionar la crisis que enfrenta al Poder Legislativo y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) a raíz de la destitución de 57 diputados por intentar bloquear el referéndum para elegir una Asamblea Constituyente, aunque enfatizó que Ecuador no atraviesa ningún "quiebre institucional".

"No quisiéramos inmiscuirnos, pero si por las manipulaciones de siempre no se logra reunir el Congreso, no excluimos la posibilidad por las funciones que la Constitución otorga al presidente de que sea el presidente quien convoque a un congreso extraordinario para que se principalicen (asuman) los (diputados) suplentes y siga funcionando el Congreso", dijo Correa.

Sin embargo, el presidente de la Cámara, Jorge Cevallos, negó esa posibilidad y dijo que la Constitución "es muy clara: él (Correa) puede convocar a un Congreso extraordinario sólo cuando el Congreso Nacional se encuentra en receso. Tendría que esperar hasta el mes de junio".

Sin embargo, la Constitución establece como atribución del mandatario la convocatoria de sesiones extraordinarias con el único requisito de que se especifiquen los asuntos a tratarse.

La pugna de poderes se inició la semana pasada, cuando el Tribunal Electoral destituyó a 57 diputados que trataban de impedir una consulta popular, poco después de que los congresistas decidieran "sustituir" al presidente de ese organismo, Jorge Acosta, por convocar el referéndum.

Desde entonces, el Parlamento no ha podido acometer las sesiones al no estar presentes los diputados necesarios. Por ello, Correa se mostró partidario de que los diputados suplentes de los legisladores destituidos asuman sus funciones y así permitir que el Congreso retome sus actividades.

"NO HAY QUIEBRE CONSTITUCIONAL"

En una reunión con corresponsales de la prensa extranjera, Correa respaldó la decisión del organismo electoral de destituir a los congresistas porque "han intentado bloquear el derecho del pueblo ecuatoriano" de pronunciarse en una consulta popular a favor o en contra de una Asamblea Constituyente, promovida por el Gobierno.

"Aquí no hay ningún quiebre constitucional, hay Congreso cuando se principalicen los suplentes y el país sigue de acuerdo a la Constitución y a las leyes de la República", declaró.

"No podemos tampoco seguir permitiendo como Ejecutivo ... que por el capricho de 57 ex diputados, que se creen dueños del país, el país siga sin Congreso", señaló Correa, quien negó que el Ejecutivo busque "dominar" la Cámara.

Los diputados destituidos, analistas y otros sectores, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han advertido de una "quiebra institucional" y han denunciado una violación de las leyes por parte de todos los poderes del Estado.

Ayer, martes, unos 20 congresistas destituidos entraron por la fuerza en el Congreso para tratar de retomar sus funciones, mientras que el Tribunal Constitucional desechó una demanda del presidente del Parlamento para dirimir en el conflicto.

El panorama jurídico se complicó hoy cuando dos jueces de pequeñas poblaciones costeras admitieron sendos amparos constitucionales para dejar sin efecto la convocatoria a consulta popular y la destitución de los diputados, ante lo cual el presidente del tribunal electoral aseguró que "no son admisibles interferencias de ninguna especie" y no descartó la destitución de esos funcionarios.