28 de agosto de 2008

Ecuador.- Ecuador confisca más compañías por disputa sobre deudas

QUITO, 28 Ago. (Reuters/EP) -

Ecuador confiscó más compañías por deudas que según el Gobierno no han sido canceladas, una acción que podría aumentar la popularidad del presidente Rafael Correa antes de una votación sobre una nueva Constitución que podría darle mayores poderes.

Correa envió a la Policía a tomar el control de seis compañías propiedad del grupo Peñafiel como pago por millones de dólares que Ecuador invirtió hace 10 años en un banco que operaba ese grupo. El banco posteriormente cerró sus puertas. El Gobierno también confiscó participaciones que el grupo Peñafiel mantenía en 413 compañías, incluyendo varias gasolineras.

Ningún representante de la familia Peñafiel, que controla al grupo, estaba disponible para realizar comentarios. Una de las compañías confiscadas es la firma de servicios petroleros China Petroleum Technology and Development Corp Ecuador S.A. (CPTDC). En su sitio de internet, CPTDC es identificada como una subsidiaria de China National Petroleum Corp (CNPC), matriz de PetroChina.

SIN CONFIRMACIÓN

El portavoz de CPTDC no estuvo disponible para realizar comentarios. Funcionarios ecuatorianos del área petrolera no pudieron confirmar si la compañía es una filial de CNPC o si había sido comprada por el grupo Peñafiel. CNPC es dueña de parte de un consorcio petrolero, Andes Petroleum, que extrae crudo de varios campos petroleros en Ecuador.

Entre las otras compañías del grupo Peñafiel que fueron confiscadas se incluyen pequeños operadores de servicios petroleros, dijo el Gobierno en una declaración. En julio, a instancias de Correa, el Gobierno confiscó más de 200 compañías, incluyendo dos estaciones de televisión, controladas por el grupo Isaías. En el momento, Ecuador dijo que la medida era como pago por deudas pendientes, algo que el grupo refutó.

Los encuestadores han dicho que las acciones del Gobierno han ayudado a Correa a reunir votos de cara a un referendo que se celebrará en septiembre para aprobar una nueva constitución, que podría reforzar sus poderes sobre instituciones políticas y la economía. Correa se está acercando a la mayoría del 50 por ciento que necesita para vencer, según indicaron encuestas recientes.

Muchos ecuatorianos apoyan la confiscación de las compañías debido a que una gran cantidad de personas perdieron dinero cuando los bancos controlados por los grupos de negocios colapsaron. El público ha exigido que los dueños de los bancos, algunos de los cuales huyeron del país después de que las entidades colapsaron, sean encarcelados. El Gobierno se ha comprometido a continuar confiscando compañías controladas por poderosos grupos de negocios ligados a una crisis financiera que afectó al país hace una década.