26 de enero de 2007

Ecuador.-Ecuador, con Correa al frente, despide a la ministra de Defensa que falleció en accidente aéreo junto a su hija

CUENCA, (Ecuador), 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los restos de la ministra de Defensa de Ecuador, Guadalupe Larriva, quien falleció en accidente aéreo el miércoles, recibieron sepultura hoy en Cuenca, su ciudad natal junto a su hija, Claudia Ávila, quien también pereció en el choque entre dos helicópteros.

Los restos de la ministra, quien solo permaneció escasos 10 días en el cargo, fueron recibidos con honores militares y las banderas rojas del Partido Socialista.

Según informa la cadena CRE Satelital, Larriva y su hija fueron enterrados a las 14:39, en una cripta especial (de un solo túmulo) del Cementerio Municipal de Cuenca.

Los féretros cubiertos con la bandera ecuatoriana, fueron llevados a hombros por cadetes militares que se abrieron paso a través de una calle de honor de miles de personas y fueron enterrados junto a las tumbas de personajes ilustres de la ciudad mientras se escuchaba el paso de los aviones de la fuerza aérea, las salvas y las notas de las trompetas.

El velatorio, la misa funeral que se celebró en la catedral de Cuenca y el entierro en el cementerio municipal estuvieron presididos por el presidente Rafael Correa, además de otras autoridades nacionales, civiles y militares, familiares, amigos y dirigentes de Cuenca, así como delegados internacionales que acudieron de Colombia, Perú y Chile.

"Mañana vamos a tener la primera sesión de gabinete y qué ausencia se va a sentir. ¡Cuánta falta nos vas a hacer Guadalupe!", dijo el presidente Rafael Correa, quien asumió el poder el 15 de enero.

"Es realmente incompresible, al menos para la inteligencia y el corazón humano, y nace una justa rebeldía, el pensar que tan sólo nueve días después de inaugurar un Gobierno con tanta ilusión, con tanta renovación, nuestra primera ministra de Defensa del país, desaparezca, al menos físicamente", señaló durante su discurso en el teatro de la Universidad de Cuenca, a 310 kilómetros al sur de Quito.

"Sabemos que no vamos a encontrar alguien que llene el vacío que ha dejado Guadalupe, sin embargo, buscaremos otra mujer ecuatoriana para que ocupe el cargo de ministra de Defensa", anunció el presidente.

A los actos fúnebres asistieron la ministra de Asuntos Exteriores de Colombia, María Consuelo Araujo, y los ministros de Defensa de Chile, Vivianne Blanlot y de Perú, Allan Wagner.

Blanot llegó al país acompañada de seis personas, entre ellos un psicólogo, un médico y técnicos de aviación quienes integran la comisión de investigación que conformó el Gobierno para determinar las causas del accidente.

La embajada de Francia anunció que el sábado llegará una misión de seis expertos para "cubrir todos los campos de investigación" del accidente. Los técnicos pertenecen a la casa de los helicópteros Gazzelle. A ellos se sumará personal ecuatoriano.

La portavoz del Gobierno, Mónica Chuji, expresó que ante el "delicado" momento que vive el país, "la especulación hace daño, no hay que hacerla por el bien del país", refiriéndose a algunas voces que especulan acerca de las causas del accidente.

Correa había dicho que se cree que fue "un accidente infortunado, pero para que no quepa la menor duda" se conformó la comisión especial de investigación.

Larriva, de 50 años, era maestra de profesión y antes de asumir el cargo ocupó la presidencia del Partido Socialista y legisladora. La ministra, que era viuda, deja dos hijos adultos, Rodrigo y Priscila.

Aún falta por dar sepultura a tres de los cinco oficiales del ejército que perdieron asimismo su vida en el accidente y cuyo velatorio se celebró en una escuela militar a las afueras de Quito. A petición de sus familias los restos de dos de los oficiales, Celso Acosta y Richard Jurado, serán incinerados en el cementerio de Monte Olivo.

Byron Zurita fue enterrado ya en el mausoleo de la Fuerza Terrestre mientras que el teniente coronel Marco Gortaire descansa ya en el Cementerio Parques del Recuerdo. Por su parte, el capitán Luis Herrera será inhumado en Archidonam, en la provincia de Napo.