8 de marzo de 2007

Ecuador.- El vicepresidente del Congreso califica de "insólito" el cese de diputados y la minoría del TSE no lo comparte

QUITO, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente del Congreso ecuatoriano, Edison Chávez, califico como "un acto insólito" que autoridades designadas por la Cámara, como son los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ahora se pongan en su contra, en referencia a la decisión de destituir a 57 diputados por interferir en la convocatoria de referéndum para elegir una Asamblea Constituyente, y aseveró que el hecho obedece a "una guerra declarada por parte del Ejecutivo" con los otros poderes del Estado.

Chávez señaló que la decisión del tribunal es discutible desde el punto de vista jurídico, teniendo en cuenta que la Ley de Elecciones está sujeta a la Constitución, que en el artículo 137 establece que los diputados no serán civil ni penalmente responsables por los votos y opiniones que emitieran en el ejercicio de sus funciones.

Por eso, argumentó que la destitución de los 57 parlamentarios va más allá de lo legal y que debe ser entendido como un tema netamente político. "Es el deseo y afán del Gobierno nacional de establecer un régimen dictatorial", sentenció.

Según explicó, ayer mismo, una vez la mayoría de vocales del tribunal electoral destituyó a los diputados, el Ejecutivo podría haber ordenado a la Fuerza Pública que no permitiera la entrada de este grupo de legisladores en el Congreso.

"Estamos realmente en un sistema dictatorial, nosotros hacemos una denuncia, y vamos a hacerlo a nivel internacional de lo que está pasando en el país, hoy el presidente del Congreso, conjuntamente con los legisladores, hará una rueda de prensa para denunciar este acto que ha tomado el Gobierno nacional", afirmó.

MINORÍA DEL TSE

Por su parte, tres de los siete vocales que forman el Tribunal Supremo Electoral no reconocieron hoy a Jorge Acosta como presidente del organismo. El vocal Andrés León expresó que si bien la destitución no consta en la Constitución, una consulta popular celebrada en 1997 aprobó que los miembros del TSE sean quienes representen a los partidos políticos más votados, y que por eso Acosta no puede seguir como presidente puesto que el Partido Sociedad Patriótica (PSP) dijo que ya no lo representa.

Asimismo, indicó que el país no está viviendo un Estado de Derecho, pues el Ejecutivo trata de manipular a las otras funciones del Estado. "En este país puede pasar todo, y no me admira que por defender la Constitución y las leyes tenga que irme. Si tengo que irme por eso, me iré con la frente muy en alto", apuntó.

Según León, una cosa es que se haya planteado un juicio político a los cuatro vocales que aprobaron la consulta y otra cosa es la sustitución. Acusó al Ejecutivo de estar buscando asumir todos los poderes y asumir un régimen de dictadura tipo "chavito".

A su juicio, la consulta popular no es un proceso electoral, ya que no se trata de elegir dignatarios, y que por eso no puede acatarse la decisión de destituir a 57 diputados.