11 de octubre de 2010

El vicepresidente descarta una amnistía para quienes se sublevaron

Afirma que el Gobierno no cayó porque tiene "un amplio apoyo popular" y porque ha sido "leal y consecuente"

QUITO, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha descartado este domingo que los policías que se sublevaron contra el Gobierno el pasado 30 de septiembre vayan a beneficiarse de una amnistía, como han pedido varios diputados de la oposición, porque "la justicia tiene que encargarse de lo suyo".

En declaraciones a la cadena pública El Ciudadano TV, Moreno dijo que si se acepta esta petición "resulta que de aquí en adelante estaremos permanentemente pidiendo amnistías para todos los actos innobles, agresivos o criminales que cometan los seres humanos". "No puede ser. Una cosa es que el ser humano perdone, pero la justicia tiene que encargarse de lo suyo", subrayó.

"Entiendo que el presidente de la República (Rafael Correa) ya ha perdonado a sus agresores, porque él es un hombre muy noble, pero eso es una cosa muy distinta a que sus agresores y las personas que intentaron desestabilizar al Gobierno y asesinarlo no tengan su sanción respectiva, al igual que los que asesinaron y agredieron a ciudadanos o a hombres uniformados", añadió.

Cuando le preguntaron si va a reunirse en los próximos días con los miembros del Regimiento Quito Número 1 de la Policía Nacional, donde comenzó la sublevación a raíz de una manifestación, contestó afirmativamente.

"Los quiero mucho, son seres humanos maravillosos. Inclusive en las peores circunstancias de la vida, el ser humano amerita ser reconocido en los valores que tiene", declaró. Sin embargo, señaló que "los seres humanos deben saber que toda acción convoca a una reacción y que toda acción tiene sus consecuencias.

El jueves pasado comenzó la instrucción fiscal contra unos 55 de los policías detenidos por su presunta participación en lo que el Gobierno ecuatoriano ha calificado de "intento de golpe de Estado".

Una jueza de Pichincha ratificó la orden de ingreso en prisión preventiva para trece agentes y eximió de responsabilidad a tres de los apresados, mientras que a otros 27 les sustituyó las medidas cautelares por la obligación de presentarse una vez a la semana en los juzgados. Unos 200 agentes permanecían entonces a la espera de ser llamados a declarar.

POR QUÉ NO CAYÓ EL GOBIERNO

Por otro lado, Moreno aseguró que el 30 de septiembre el Gobierno no cayó "porque tiene un amplio apoyo popular, porque ha sido leal y consecuente con sus postulados, porque ha sido leal y consecuente con la Policía, con las Fuerzas Armadas y con su pueblo".

Aun así, reconoció que después de unos hechos como aquellos, "hay que reforzar los sistemas de inteligencia con el fin de poder detectar y prever este tipo de acciones cuando se presenten".

El vicepresidente agradeció al pueblo ecuatoriano que haya apoyado al orden constituido y le felicitó por haber ejercido su derecho a defender la democracia. "Que sigan teniendo fe y confianza en su Gobierno, en su proyecto, en su revolución, en el socialismo del siglo XXI, que lo estamos construyendo al andar", manifestó.

El comandante general de la Policía Nacional, el general Patricio Franco, pidió disculpas públicamente este domingo por la insurrección y anunció sanciones disciplinarias contra los agentes insurrectos. Franco calificó de "lamentable" lo acontecido aquel día, en el que un grupo de unos 200 policías mantuvo retenido durante alrededor de once horas a Correa en un hospital de la Policía Nacional en Quito.

Franco mostró una serie de documentos en los que se incluyen testimonios de agentes que quieren disculparse en nombre de la institución y defendió la integridad de la gran mayoría de los 42.000 agentes que componen el cuerpo, recordando que agentes del Grupo Intervención de Rescate (GIR) y del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) participaron en la operación que posibilitó la liberación de Correa.