11 de marzo de 2007

EEUU/Colombia.- Primeras protestas contra la visita del presidente Bush a Colombia

BOGOTÁ, 11 Mar. (EP/AP) -

Hoy domingo tuvieron lugar brotes esporádicos de violencia en una concentración convocada en esta ciudad por el principal partido de izquierda para rechazar la visita del presidente estadounidense George W. Bush, en donde un millar de manifestantes lanzaron piedras y otros objetos, según testigos.

La protesta se concentró a un kilómetro del palacio presidencial donde Bush fue recibido por su homólogo Alvaro Uribe, estrecho aliado suyo en Latinoamérica.

La Policía empleó chorros de agua y gases lacrimógenos e impidió que los manifestantes franquearan el cordón de seguridad dispuesto a lo largo de la ruta que utiliza Bush en su breve visita. Las medidas de seguridad en la ciudad son imponentes, las calles por las que transitó la caravana de Bush tienen un policía apostado cada cinco metros.

Pese a la convocatoria del partido izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA) no se concentraron multitudes en Bogotá para repudiar al presidente estadounidense.

Para cuando el avión presidencial de Bush llegó cerca de las 11.55 horas (18.55 GMT), la capital colombiana, con siete millones de habitantes, estaba bajo control de unos 21.000 policías y militares.

"Todo es normal en Bogotá, no hemos tenido ningún incidente y hay policías y fuerzas militares desplegadas desde el aeropuerto hasta la Casa de Nariño", dijo a la AP el general Jorge Daniel Castro, director de la Policía Nacional.

Bush viajó en su limusina blindada, escoltado por 70 vehículos más. Francotiradores ubicados en azoteas de edificios y otros sitios estratégicos eran visibles, mientras algunos helicópteros surcaban el cielo.

Las medidas de seguridad privaron a los bogotanos de sus tradicionales paseos dominicales a pie y en bicicleta y causaron restricciones en el porte de armas de fuego, el transporte de mudanzas y escombros, y se limitó a una persona la movilización en motocicletas, entre otras medidas.

"Las medidas de seguridad son excesivas", dijo Manuel Cifuentes, de 56 años, que atiende un negocio de comidas en el corazón de Bogotá, al protestar por las dificultades que ha tenido durante los últimos días para su trabajo diario. Cifuentes agregó que la visita de Bush "es positiva, siempre y cuando la ayuda que ofrezca llegue a buenas manos".