25 de julio de 2006

EEUU- Congresistas republicanos proponen dar ciudadanía a inmigrantes de países con TLC con EEUU y 17 años de residencia

WASHINGTON, 25 Jul. (EP/AP) -

Dos miembros republicanos del Congreso estadounidense formularon hoy una propuesta para dar la posibilidad de conseguir la ciudadanía a inmigrantes indocumentados que preferentemente procedan de países con tratados de libre comercio y después de 17 años de permanencia legal en Estados Unidos.

En una primera etapa, sólo convertiría en "elegibles" para trabajo temporal a los que procedan de los países socios en el NAFTA (México y Canadá) y CAFTA-RD (Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana). Chile, que ya es socio, y Perú y Colombia, que están en proceso de serlo, quedarían excluidos.

"Se ha demostrado que de los países del NAFTA y CAFTA proceden más del 80% de los trabajadores inmigrantes", indicó la senadora Kay Bailey Hutchinson, copatrocinadora de la iniciativa. Hutchinson, de Texas, y el congresista Mike Pence, de Indiana, elaboraron la propuesta que busca servir de "puente" entre las posiciones radicales de su partido y reactivar el proceso legislativo de reforma de las leyes de inmigración.

"Creemos que este plan dará seguridad a nuestras fronteras y arreglará nuestro sistema migratorio", declaró Hutchinson en la presentación de su proyecto en el Capitolio. Por su parte, Pence dijo que "no consideramos esta propuesta como un acuerdo intermedio entre las dos cámaras sino como una contribución al debate sobre seguridad y reforma migratoria".

Hutchinson, vicepresidenta de la Conferencia Republicana del Senado, y Pence, presidente del Comité de Estudios Republicanos de la Cámara de Representantes, denominaron a su proyecto "Seguridad en las fronteras y reforma de inmigración sin conceder amnistía".

La Cámara de Representantes aprobó en diciembre un proyecto que se centra solamente en los temas de seguridad fronteriza. En mayo, el Senado aprobó otro que incluye, además de la seguridad, la posibilidad de legalizar a una buena parte de los 12 millones de indocumentados que ya están en la nación.

Pero el diálogo para armonizar una posición común está roto y, según Hutchinson, con este proyecto "que no es perfecto, esperamos ponerlo otra vez en movimiento". El proyecto propone una moratoria de dos años para no discutir el tema de los indocumentados y dedicarlos más bien a la aplicación de las medidas de seguridad fronteriza. La conclusión de ese periodo será certificada por el presidente estadounidense, George W. Bush.

Después de ese periodo, los indocumentados tendrán que 'autodeportarse' para acceder a un permiso de trabajo, una propuesta que ya ha sido rechazada en debates previos por el Senado. Pero Hutchinson dijo que espera llegar a "un compromiso" con sus colegas para resolver la crisis.

Los 'autodeportados' podrán solicitar en su país de origen un nuevo tipo de visado que se llamaría Visado de Buena Vecindad SAFE (Secure Authorized Foreign Employee o Empleado Extranjero Seguro y Authorizado). El visado SAFE les habilitaría para trabajar por dos años, así como a salir y regresar al país en ese plazo. Habría posibilidad de renovación por cinco veces más, lo que haría un total de 12 años.

Al concluir los 12 años, los extranjeros cambiarían el visado SAFE a otro llamado X-Change Visa (o Visado de Intercambio) que le permitiría al poseedor quedarse por cinco años más, al término de los cuales podría solicitar la residencia, pero sin ninguna ventaja en el proceso.