10 de enero de 2006

EEUU.- Malestar en Miami por la repatriación de 15 balseros que llegaron a un puente que EEUU no considera "tierra seca"

MIAMI, 10 Ene. (EUROPA PRESS) -

La sorpresiva repatriación de 15 'balseros' cubanos que la pasada semana habían llegado hasta el viejo Puente de las Siete Millas en los Cayos de Florida, desató ayer en Miami airadas protestas entre los familiares, líderes políticos y destacadas figuras de la comunidad del exilio cubano.

El grupo fue devuelto junto a otros 52 cubanos interceptados en alta mar en los últimos días, cuando prominentes políticos y activistas intensificaban sus gestiones en Washington para impedir la repatriación, aferrándose a la regulación vigente de 'pies secos-pies mojados'.

La decisión fue adoptada ayer por la oficina legal del Servicio Guardacostas en coordinación con Inmigración y Control de Aduanas y otras agencias federales, alegando que "el antiguo puente de Flagler está en desuso y no tiene conexión con territorio estadounidense", según informa el diario local 'El Nuevo Herald'.

"A través de una revisión legal, determinamos que estos cubanos son 'pies mojados' y que debían ser procesados de acuerdo con las normas establecidas", indicó el Servicio Guardacostas, organismo que se encargó de la repatriación, en una nota oficial enviada a los medios de comunicación.

La noticia trascendió poco antes de que abogados de inmigración iniciaran una conferencia de prensa frente a la Torre de la Libertad para anunciar una acción legal en favor de los 15 detenidos, y desencadenó de inmediato acaloradas reacciones entre familiares y grupos de exiliados cubanos.

"Este es un golpe cobarde para erosionar la opción de los cubanos de buscar libertad en Estados Unidos", afirmó el abogado Willy Allen en rueda de prensa. "El mensaje del Gobierno es que los privilegios que brinda la Ley de Ajuste Cubano (CAA) han llegado a su fin", añadió el letrado.

Allen y sus colegas Luis Fernández y William Sánchez integran el equipo legal que hoy tiene intención de presentar una demanda ante un tribunal federal de Miami para reclamar la devolución de los 15 inmigrantes cubanos, insistiendo en que los balseros fueron detenidos en territorio estadounidense.

La acción legal se sustenta en el texto de la definición oficial de 'pies secos-pies mojados', que incluye puentes, muelles y arrecifes como parte del suelo estadounidense, y toma en cuenta que el derruido puente que une a Marathon con Little Duck Key, está bajo administración del Departamento de Transporte de Florida.