25 de junio de 2013

EEUU.- El Senado vota a favor de aumentar la seguridad en la frontera, punto clave de la reforma migratoria

WASHINGTON, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Senado de Estados Unidos ha aprobado este lunes el proyecto de ley sobre el fortalecimiento de la seguridad en la frontera, uno de los puntos clave de la reforma migratoria que el Gobierno de Barack Obama confía en sacar adelante en el Congreso.

La cámara alta ha dado luz verde a la propuesta acordada por republicanos y demócratas por 67 votos a favor y 27 en contra, siete más de los necesarios, a pesar de que algunos legisladores no han podido asistir a la votación por el mal tiempo.

La aprobación de este borrador se traducirá en una inversión pública de más de 3.000 millones de dólares para desplegar 20.000 agentes, construir otros 1.120 kilómetros de valla y usar alta tecnología para impedir el tráfico ilegal en la frontera con México.

Este conjunto de medidas, que han suscitado la crítica de organizaciones humanitarias, es la contrapartida que el Gobierno y los demócratas han tenido que dar a cambio de conseguir el apoyo de los republicanos a la reforma migratoria en el Congreso.

Una de las grandes bazas del Gobierno es el respaldo del senador republicano por Florida Marco Rubio. "El 'status quo' de la ley migratoria está perjudicando a Estados Unidos y si no hacemos nada, el desastre va a seguir ahí", advirtió la semana pasada.

Se trata del segundo paso que da el Senado hacia la aprobación definitiva de la reforma migratoria en la cámara alta, después de que hace un mes recibiera el visto bueno de la Comisión Judicial. Se espera, que la sede legislativa dé el 'sí' antes de que acabe el periodo de sesiones.

Sin embargo, en la Cámara de Representantes, dominada por el Partido Republicano, ni siquiera se ha empezado a analizar la reforma migratoria en las comisiones competentes, lo que retrasará su aprobación definitiva.

De aprobarse, la reforma migratoria del Gobierno Obama será la mayor sobre la materia que se ha llevado a cabo desde 1986. Su piedra angular es la facilitación del acceso a la ciudadanía estadounidense a los inmigrantes trabajadores.

Obama prometió por primera vez reformar el sistema migratorio de Estados Unidos en la campaña para las elecciones presidenciales de 2008, pero una vez en el cargo no pudo llevarla a cabo por el veto del Congreso. En la campaña electoral de 2012 retomó su promesa y, tras ser reelegido, ha redoblado sus esfuerzos para materializarla.