6 de agosto de 2009

EEUU suaviza apoyo a depuesto presidente de Honduras

Por Susan Cornwell

WASHINGTON (Reuters/EP) - La política de Estados Unidos sobre la crisis en Honduras no está destinada a respaldar a ningún individuo en particular, dijo el Departamento de Estado en una carta con la que estaría suavizando su apoyo al depuesto presidente Manuel Zelaya.

La carta, dirigida al senador Richard Lugar, contiene críticas a Zelaya diciendo que ha incurrido en acciones "provocativas" después de su abrupta salida del poder el 28 de junio, cuando fue sacado del país por militares armados.

El Departamento de Estado también dijo que no están siendo consideradas sanciones económicas severas sobre el Gobierno de facto de Roberto Micheletti, que tomó el poder en Honduras cuando Zelaya fue destituido.

"Nuestra política y estrategia de compromiso no está basada en el apoyo a algún político o individuo particular. Más que eso, está basada en la búsqueda de una resolución que sirva de la mejor manera al pueblo de Honduras y a sus aspiraciones democráticas", dijo en la carta Richard Verma, secretario adjunto para asuntos legislativos.

"Hemos rechazado los llamados para tomar sanciones económicas agobiantes y dejado en claro que todos los estados deberían buscar facilitar una solución sin llamar a la violencia y con respeto al principio de la no intervención", dijo.

La carta del Departamento de Estado tenía fecha del martes y fue obtenida por Reuters el miércoles.

El presidente Barack Obama condenó la destitución de Zelaya, se negó a reconocer a Micheletti, redujo 16,5 millones de dólares de ayuda militar a Honduras y dio su apoyo a la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, cuyas propuestas incluyen el regreso del mandatario depuesto.

ACTUACION TIBIA

La semana pasada, el Gobierno de Estados Unidos anunció el retiro de visas diplomáticas a varios miembros del Gobierno de Micheletti para presionar por el retorno de Zelaya, pero no ha tomado medidas más drásticas.

Zelaya considera que solamente Estados Unidos -aliado tradicional de Honduras que incluso conserva una base militar de la Guerra Fría en su territorio- tiene la capacidad de revertir el golpe e impulsar su restitución.

"Los que tienen la fuerza realmente para poner en cintura cualquiera de las actividades, más allá de la diplomacia internacional, son los Estados Unidos", dijo Zelaya ante el Senado de México.

"Estados Unidos tiene que entender este mensaje porque ellos mismos se ponen en riesgo si empieza a surgir la violencia en América Latina. Los Estados Unidos ha actuado, reconozco la firmeza del presidente Obama y la secretaria (de Estado Hillary) Clinton, pero han actuado tibiamente", dijo.

Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó conformar una comisión de cancilleres de la región para viajar a Honduras a intentar impulsar el acuerdo de paz de Arias.

"Lo vamos a anunciar de aquí al viernes. Pero el acuerdo para hacerlo ya existe, así como el acuerdo para hacer los contactos necesarios para que la comisión pueda ir en buenas condiciones a Honduras", dijo el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, citado en un comunicado.

La misión viajaría al país centroamericano a inicios de la próxima semana.

En tanto, el presidente venezolano, Hugo Chávez, aliado de Zelaya y fiero crítico de Washington, acusó de nuevo a la Casa Blanca de apoyar solapadamente el golpe, aunque fue más cauteloso al ser consultado sobre la dificultad de que el mandatario retorne al poder.

"Lo más importante para él, y así lo dice, no es retornar él, lo más importante es que siga un camino hacia lo que el pueblo quiere, la transformación política, social, en Honduras", afirmó el líder izquierdista.

CHOCAN POLICIAS Y ESTUDIANTES

En Tegucigalpa el ambiente se caldeó el miércoles cuando un mitin demandando la restitución de Zelaya terminó en un violento enfrentamiento entre estudiantes y fuerzas policiales en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y alrededores.

La policía antimotines usó carros lanzagua y gases lacrimógenos contra centenares de estudiantes congregados dentro de la universidad, e incluso la rectora de la institución fue agredida por efectivos policiales cuando se acercó a dialogar para calmar las tensiones.

La carta de Departamento de Estado, aunque condena "enérgicamente" el derrocamiento del presidente el 28 de junio, señala que el hecho fue precedido por un conflicto entre Zelaya y otras instituciones políticas dentro de Honduras.

Zelaya buscaba hacer una consulta popular para reformar la Constitución abriendo la puerta a la reelección presidencial.

Sus detractores lo acusan de intentar buscar la reelección influenciado por Chávez, aunque él lo niega.

El martes, el mandatario dijo que Estados Unidos podría acabar con el golpe en "cinco segundos" si quisiera, y pidió antes medidas más duras contra el Gobierno de facto.

Pero, en la carta a Lugar, el Departamento de Estado incluso dice que el Gobierno de Obama no ha tomado aún una decisión definitiva sobre si la salida de Zelaya del poder constituyó un golpe de Estado.

"Hemos suspendido cierta asistencia como una cuestión política, pendientes a una determinación en curso bajo las leyes de Estados Unidos acerca de la aplicabilidad de las provisiones que requieren el fin de la asistencia en el caso de un golpe militar", señaló.

Lugar, un republicano que integra la comisión de relaciones exteriores del Senado, había pedido al Gobierno que explicara su política sobre la crisis política en Honduras. La carta parecía ser una respuesta a ese requerimiento.