18 de junio de 2009

Elección legislativa Argentina,antesala de presidencial

Por Damián Wroclavsky

BUENOS AIRES (Reuters/EP) - La elección legislativa que Argentina realizará el 28 de junio será decisiva para fortalecer o derrumbar las aspiraciones presidenciales para el 2011 de una camada entera de dirigentes, entre ellos el ex mandatario Néstor Kirchner.

Además de Kirchner, el ex piloto de Fórmula Uno Carlos Reutemann; el millonario alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri; y el vicepresidente devenido en opositor, Julio Cobos, juegan buena parte de sus pretensiones a la primera magistratura en la votación que formalmente dará una nueva configuración al Congreso.

Y será precisamente Kirchner quien más arriesgue en la contienda, con su postulación a diputado por la central provincia de Buenos Aires, pensada para apoyar al alicaído Gobierno de su esposa, Cristina Fernández, quien lo sucedió en el 2007 en un inédito traspaso del poder entre consortes.

Una eventual derrota limitaría las posibilidades del ex presidente de reclamar un segundo mandato y recortaría su influencia dentro del oficialismo a la hora de definir quién competirá por la primera magistratura en el 2011, cuando Argentina celebrará elecciones generales.

Mientras la mayoría de las encuestas otorgan una estrecha ventaja a Kirchner en su intento por ganar el distrito más importante del país, que agrupa al 38 por ciento de la población, líderes de izquierda y derecha sacan cuentas para saber si el lunes 29 aún seguirán en la carrera mayor.

"La elección del 2011 empieza el 28 de junio a las seis de la tarde. Comienza un combate por los titulares y esa pelea por los espacios que durará toda la noche va a ser el comienzo de la campaña presidencial", dijo Enrique Zuleta Puceiro, presidente de la consultora política OPSM.

"Si Kirchner gana, sale primero en la grilla de partida. La 'pole position' (liderazgo), aunque gane por un voto", añadió.

Pero luego de seis años en el poder, hay divergencias respecto del futuro de la corriente oficialista liderada por Kirchner a nivel nacional ante esta renovación de la mitad de los diputados y un tercio de los senadores, y muchos analistas anticipan una dura derrota en centros urbanos y la pérdida de la mayoría en la Cámara baja.

El diputado opositor por la Coalición Cívica Adrián Pérez va aún más lejos: "El que va a quedar descartado de cara al 2011 es Kirchner por el resultado electoral y porque hay un agotamiento de la ciudadanía", dijo.

OPCIONES MULTIPLES

¿Pero quién vencerá al Gobierno dentro de 10 días? Nadie, según los sondeos. En Argentina hay una multiplicidad de fuerzas de raigambre local que están en condiciones de hacerlo, pero ninguna podrá desafiar su hegemonía a nivel federal.

"Después del 28 de junio habrá una docena de presidenciables", anticipó Carlos Heller, banquero y candidato a diputado del partido gobernante por la Capital Federal.

La configuración de la escena política de los siguientes dos años no es simple por la atomización de fuerzas y porque el peronismo será, una vez más, oficialismo y oposición.

Es el caso del senador peronista Carlos Reutemann y en menor medida del alcalde Macri, quien alió a su partido de centroderecha PRO con el empresario peronista Francisco De Narváez, quien aparece como el mayor contrincante de Kirchner en la provincia de Buenos Aires.

Reutemann, ex gobernador de la rica provincia de Santa Fe, es desde hace años un pretendiente de fuste a la presidencia, pero antes deberá ganar la elección provincial donde chocará con un socialismo fuerte que defenderá la aspiración a la primera magistratura del actual gobernador Hermes Binner.

Macri no competirá, pero al igual que Cobos podría tener que pagar un alto costo si sus candidatos pierden, según analistas. Y un panorama similar enfrenta la líder de centro Elisa Carrió.

A ellos podría sumarse, dependiendo de la suerte de Kirchner, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, un aliado incondicional del Gobierno que está al frente del territorio más rico y poblado de Argentina.

¿LA CLAVE? EL PERONISMO

Mientras la oposición busca tejer uniones, todas las miradas se posan sobre el peronismo.

"La clave es entender qué es lo que va a buscar el peronismo el 28 de junio a la noche y lo que va a buscar es armar una situación en la cual tenga chances de retener el poder en el 2011", dijo el analista Sergio Berensztein, director de la consultora Poliarquía.

Sondeos en la provincia de Buenos Aires indican que el peronismo en el poder retrocederá a un nivel del 35 por ciento, lejos del 46 por ciento que obtuvo en la presidencial del 2007 y del 43 por ciento de la votación legislativa del 2005.

El "peronismo disidente" sumaría un 30 por ciento, lo que daría al mayor partido del país un dominio abrumador del distrito que tiene al 37 por ciento del padrón electoral.

Eso explica porqué muchos pronostican que ese partido volverá a juntarse para el 2011. Y ahí es donde el futuro de Kirchner, que condujo durante su presidencia entre el 2003 y el 2007 uno de los ciclos económicos más exitosos de la historia del país, podría ser vital.

"A Kirchner le veo futuro como líder, quizás no como líder hegemónico. Y el Gobierno de su esposa va a tener menos poder, pero todavía tendrá mucho poder", opinó Berensztein.

Dos años es mucho tiempo para la política argentina y en el país sobran las historias de regresos imposibles.

Después de todo, como dijo la diputada oficialista Patricia Fadel, una de las legisladoras más importantes del oficialismo: "En política siempre se renace".