8 de mayo de 2016

La empresa brasileña JBS niega haber entregado fondos ilegales a la campaña de Rousseff

La empresa brasileña JBS niega haber entregado fondos ilegales a la campaña de Rousseff
REUTERS

RÍO DE JANEIRO, 8 May. (Reuters/EP) -

   La mayor productora de carne del mundo, la brasileña JBS S.A., ha negado este sábado las informaciones publicadas en el diario 'O Globo' que apuntan a la entrega de fondos ilegales a la campaña de reelección de la presidenta, Dilma Rousseff, en 2014.

   El diario, citando un testimonio filtrado entregado a los investigadores federales por Mónica Moura, la esposa del jefe de campaña presidencial Joao Santana, había informado previamente que JBS había pagado una deuda del equipo electoral de la mandataria a Focal, una firma de comunicaciones con sede en Sao Paulo.

   Estas informaciones no indicaban cuánto dinero supuestamente había pagado JBS a Focal, pero sí sostenía que el montante no se había declarado a las autoridades electorales de Brasil.

   Las acusaciones de Moura forman parte de una extensa investigación por corrupción surgida en el interior de la estatal Petrobras, que ha involucrado a decenas de políticos y ejecutivos de compañías de construcción que reconocieron a fiscales haber pagado miles de millones de dólares en sobornos por contratos inflados.

   JBS ha asegurado en un comunicado enviado por correo electrónico que había sometido "a una auditoría todos sus archivos desde 2012 hasta la actualidad" y que no encontró recibos de pagos hechos a Focal. La compañía ha explicado que todas sus donaciones de campaña han sido legales y que fueron declaradas a las autoridades.

   La oficina de Rousseff, por su parte, no ha realizado ningún comentario al respecto. Se espera que la atribulada presidenta sea suspendida de su cargo dentro de algunos días si el Senado vota para someterla a un juicio político --'impeachment'-- por acusaciones de manipular las normas presupuestarias de Brasil.

   De acuerdo a la Constitución brasileña, Rousseff debe ser suspendida de su puesto hasta seis meses mientras el Senado realiza el juicio sobre las acusaciones en su contra.