7 de agosto de 2009

ENTREVISTA-Hay que actualizar Convenciones de Ginebra: Cruz Roja

Por Jonathan Lynn

GINEBRA (Reuters/EP) - Las Convenciones de Ginebra y las leyes internacionales relacionadas deben ser actualizadas para reflejar el hecho de que la mayoría de los conflictos hoy en día ocurren dentro de Estados y no entre ellos, dijo el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Las convenciones siguen siendo relevantes, evitando que desastres humanitarios que van desde Darfur hasta Sri Lanka se vuelvan aún peores de lo que lo han sido, dijo a Reuters el presidente del CICR, Jakob Kellenberger.

Pero cuando la mayoría de los conflictos ocurren dentro de las fronteras de un país y no internacionalmente, y la mayor parte de los combates no son librados por gobiernos, sino por grupos rebeldes -"actores armados no estatales" en jerga diplomática- las convenciones y tratados deben ser modificados, dijo en una entrevista que dio el miércoles.

Los comentarios subrayan algunas de las principales áreas en las que la comunidad mundial debe enfocarse para limitar las consecuencias que los conflictos armados puedan tener sobre los civiles y evitar crímenes de guerra.

La distinción entre participantes directos en un conflicto y aquellos que no están directamente involucrados debe ser clarificada, dijo frente al aniversario número 60 de la adopción de la cuarta Convención de Ginebra para proteger a civiles en conflictos armados, que se celebrará la próxima semana.

"Está bastante claro que el no respeto de la ley humanitaria internacional por parte de actores armados no estatales es un gran problema", dijo el ex diplomático suizo de suave voz.

FIN DE LA IMPUNIDAD

Trabajar con grupos rebeldes representa todo tipo de problemas, tales como acceder a ellos -a menudo ubicados en áreas remotas y peligrosas- o entender su estructura y quién está a cargo.

Sin embargo, Kellenberger precisó que tales grupos están obligados a respetar la ley humanitaria internacional. Algunos grupos entienden esto, agregó, apuntando al trabajo del CICR con movimientos en Sudán, donde la organización tiene su mayor operación.

Dos semanas atrás, el Movimiento Justicia e Igualdad de Darfur (JEM, por su sigla en inglés) liberó a 55 soldados sudaneses y a cinco policías a través del CICR.

"No es la primera vez que grupos rebeldes en Darfur han liberado, a través del CICR, a prisioneros", enfatizó Kellenberger.

"Esa es una de las características únicas de el CICR: está en diálogos con todas las partes del conflicto, sean Estados (o) sean actores no estatales", explicó.

La creación de la Corte Penal Internacional ha ayudado ha dejar en claro que aquellos que cometen crímenes de guerra pueden enfrentar un procesamiento en una corte nacional o internacional, precisó.

"Estoy realmente convencido de que una de las mejores cosas a mejorar respecto a la ley humanitaria internacional es simplemente cerrar el camino a la impunidad", agregó.

La ley humanitaria internacional no ha permanecido inmutable desde 1949, comentó y destacó tres protocolos adicionales de Ginebra y convenciones que prohíben las minas antipersonales y las bombas de racimo.

La Cruz Roja rara vez se pronuncia sobre países en los que tiene problemas para cumplir sus metas humanitarias, prefiriendo trabajar de forma discreta.

Kellenberger comentó que el CICR tiene acceso a un creciente número de prisiones manejadas por Irak dentro del país, donde realiza su segunda mayor operación, incluso si algunas son demasiado peligrosas para ser visitadas y que él personalmente fue a la prisión Bagram en Afganistán.

Además, en Sri Lanka continúa visitando centros de detención, pero está en desacuerdo respecto al alcance de su trabajo con el Gobierno, el que pidió el mes pasado a agencias de ayuda que reduzcan la escala de las operaciones tras el fin de la guerra civil de 25 años.

"Ahora tenemos distintas visiones con el Gobierno de Sri Lanka sobre cómo y dónde continuar, por lo que tenemos que aclarar la situación con el Gobierno de Sri Lanka y lo haremos durante las próximas semanas", precisó.