24 de septiembre de 2006

España/Bolivia.- León seguirá de mediador en las negociaciones entre Bolivia y Repsol-YPF pese a la llegada de Jiménez

MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, seguirá siendo el mediador del Gobierno español en las negociaciones entre el Ejecutivo de Bolivia y las empresas como Repsol-YPF que se han visto afectadas por el decreto de nacionalización de hidrocarburos que La Paz emitió el 1 de mayo, según informaron fuentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores a Europa Press.

Si bien Trinidad Jiménez asumió recientemente el cargo de secretaria de Estado para Iberoamérica, León continuará como representante español en las citadas negociaciones en compañía de un responsable de la Oficina de Asuntos Económicos de la Presidencia del Gobierno como hasta ahora.

El Ejecutivo español encargó a León este cometido el 18 de mayo tras el anuncio del presidente de Bolivia, Evo Morales, de que habría un plazo de 180 días para que las empresas afectadas negociasen con su Gobierno.

Además, el secretario de Estado de Asuntos Exteriores ha mantenido la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales en su área de trabajo pese a la reciente remodelación interna que se ha producido en el Ministerio con la creación de la nueva Secretaría de Estado para Iberoamérica.

Por otro lado, el encargado de negocios de la Embajada boliviana en Madrid, Álvaro del Pozo, confirmó a Europa Press la intención del vicepresidente de su país, Álvaro García Linera, de viajar a España en la primera quincena de octubre para abordar las citadas negociaciones sobre hidrocarburos.

Madrid y La Paz acordaron en la pasada Cumbre euro-latinoamericana de Viena los términos de dicha negociación en una carta firmada por Morales a la delegación española y que contó con el respaldo del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

En la misiva se expresó el "sincero reconocimiento" de Bolivia por el "respeto que el Gobierno de España otorga a aquellas decisiones políticas adoptadas por Gobiernos soberanos y democráticamente elegidos". El país andino dijo que, al igual que España, quería que el plazo de 180 días dado a las empresas para renegociar los contratos sirva para que exista "una verdadera y duradera seguridad jurídica para las empresas".

Además, Morales afirmó estar "totalmente de acuerdo" con el Gobierno español en que la negociación debe tener un "carácter bilateral entre las empresas extranjeras y el Estado boliviano" y añadió que en ese marco veía como algo "muy positivo el acompañamiento del Gobierno de España".