13 de junio de 2007

España.- El etarra detenido en México llegó esta mañana a Madrid para ser trasladado a la Audiencia Nacional

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

Antonio Aspiazu Alcelay, el presunto etarra detenido ayer en México relacionado con la financiación de la organización terrorista llegó a primera hora de esta mañana al aeropuerto de Barajas en Madrid para ser trasladado por la Guardia Civil hasta la Audiencia Nacional para ser puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción en funciones de guardia.

Aspiazu Alcelay llegó a 5.07 horas de esta mañana a Madrid en un vuelo de la compañía de Iberia procedente de la capital mexicana, donde residía de forma irregular, según confiaron a Europa Press fuentes de la Benemérita. Sobre él pesaba una Orden de Busca y Captura y era buscado por la Guardia Civil en el marco de una investigación relacionada con la financiación del terrorismo.

Los Servicios de Seguridad mexicanos detuvieron ayer a Aspiazu Alcelay, de 39 años, reclamado por dos juzgados por colaboración con banda armada o terrorista y por delito de terrorismo. Estaría relacionado con la financiación de ETA y se considera que participó en la explosión de un artefacto el 28 de diciembre de 1999 en Pamplona.

Nacido en Azcoitia (Guipúzcoa) el 5 de octubre de 1968, era investigado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desde 1991, cuando se tienen noticias de que podría formar parte de un 'comando de información' de la banda terrorista. Desde entonces, la Guardia Civil buscaba a Aspiazu Alcelay en el marco de una investigación relacionada con la financiación del terrorismo.

Aspiazu ya fue detenido en dos ocasiones anteriores por la Policía Autonómica vasca. La primera de ellas, en agosto de 1993, por alteración del orden público, tras la celebración de la Procesión de la Salve en San Sebastián y, posteriormente, en septiembre de 1999, por desórdenes públicos, en este caso tras la celebración de los actos de clausura del festival de cine, también en la capital guipuzcoana.

Su detención en México fue posible gracias a una operación conjunta desarrollada por la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en el marco de una investigación sobre financiación del terrorismo, en la que también se ha recibido apoyo de Estados Unidos.