26 de febrero de 2007

España.- Rigoberta Menchú propone reformar el Congreso y la Administración Pública para acabar con el crimen organizado

Trinidad Jiménez asegura que candidatura de la líder indígena es un "signo de madurez política" de Guatemala

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

La reforma del Congreso y el sistema de Administración Pública son los elementos fundamentales de la propuesta de la premio Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú, quien aspira ganar la presidencia de Guatemala en septiembre de este año. Su alternativa propone "oxigenar" al país para formar un Gobierno de participación joven e indígena que acabe con el "punto mas horrible" que tiene el país que es el "crimen organizado".

La candidata presidencial se encuentra de visita en España para presentar parte de sus proposiciones al electorado guatemalteco y construir alianzas con los países de la Unión Europea para ir elaborando lo que será su agenda exterior. Su objetivo es poder contar con "la solidaridad del pueblo español" para hacer frente a los problemas que enfrenta actualmente Guatemala como "la corrupción y el narcotráfico".

En este sentido, señaló que trabajará para reformar el parlamento donde actualmente "el crimen organizado y la corrupción" tienen amplia cabida. "Tenemos que renovar el Congreso y renovar la administración pública y quizá eso no se hace en un período de Gobierno, eso se debe hacer a futuro y creo que nosotros estamos abriendo una nueva brecha hacia un nuevo rumbo de Guatemala", dijo.

De esta manera, se refirió al asesinato del domingo en una cárcel de Guatemala de los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), del que señaló que forma parte de aquellos "grupos paralelos que ya no son paralelos" porque se han "incrustado dentro del Estado", lo que le hace pensar que existe "un Estado dentro del Estado (...) que mantiene la inmunidad".

A este respecto, Menchú expresó que su participación en esta contienda electoral representa un "cambio" en el "esquema de partidos políticos tradicionales" y donde Guatemala "se juega su futuro", por lo que aseguró que dada la conflictividad interna del país "no ignoramos que corremos riesgo en este escenario político (...) nosotros sabemos en que tierras nos movemos".

"ES UN SIGNO DE MADUREZ POLÍTICA"

Por su parte, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, calificó hoy la postulación de Menchú a la presidencia como "un signo de madurez política" y a la vez "un signo de consolidación de la propia democracia" en Guatemala.

La premio Nóbel de la Paz del año 1992 se entrevistó hoy con Jiménez para hablar sobre las "alianzas" entre ambas naciones y para conocer las propuestas de Menchú para su gestión de Gobierno si llega a ganar los comicios del próximo septiembre.

Jiménez manifestó su "gran respeto" a la líder indígena y consideró que su candidatura "no solamente porque así se consolidan alternancias diferentes, sino que comunidades indígenas que tradicionalmente habían estado apartadas del proceso político ahora tienen una oportunidad de sentirse representados"

SIN COMPARACIONES

Por otro lado, Menchú dejó claro que, pese a que ve con buenos ojos los procesos políticos liderado por los indígenas que se desarrollan en Bolivia y Ecuador, no quiere que se compare la situación de Guatemala con estos países. "No comparto que Rigoberta Menchú es sinónimo de Evo Morales (mandatario boliviano), o es de Ecuador" porque cada "contexto político es particular".

Así, explicó que lo que vive su país es distinto porque "ya vivimos el conflicto interno, porque hemos edificado acuerdos de paz, porque hemos debatido tanto el modelo de país que queremos, hay un liderazgo forjado en los últimos 10 años".

"Yo no compararía nuestros procesos, para nosotros lo que pasa en Bolivia es una mina de oro porque vamos aprender de sus aciertos y de sus errores, igual que en Ecuador. Quisiéramos que nuestra Guatemala sea una mina de oro para los pueblos indígenas de América Latina", subrayó.

Menchú, quien anunció su candidatura el pasado 12 de febrero con el apoyo del movimiento indígena Winaq que ella formó y del partido Encuentro por Guatemala, manifestó que esta decisión obedece a una "demanda de la gente" dada "la desesperanza y escepticismo tremendo de la población", pues la mitad de la ciudadanía se negaba a ir a votar. "Ahora estamos inyectando un entusiasmo renovado y es la única manera de hacer historia", indicó.

Así, destacó que cuenta con personalidades indígenas que están realmente cerca de las necesidades de la población, dado su protagonismo en las mesas de diálogo por la "una paz firme y duradera" en los últimos 10 años. "Necesitamos personas que vengan de la sociedad más sacrificada, de la gente mas sufrida, de los liderazgos comunitarios", resaltó.

De esta manera, cuestionó la labor desarrollada por los políticos "tradicionales" de Guatemala quienes "se sientan a esperar que vote la ciudadanía por ellos sin mojarse un poco en los problemas nacionales".