21 de junio de 2012

Fernández de Kirchner despliega a la Gendarmería para garantizar el suministro

BUENOS AIRES, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha ordenado desplegar a la Gendarmería para restablecer el suministro de gas y combustible a las localidades de la provincia de Buenos Aires, después de que quedara interrumpido por la huelga de camioneros que comenzó el pasado martes para exigir una subida salarial.

   Fernández de Kirchner ha decidido adelantar su regreso de la cumbre de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas que se celebra en la ciudad brasileña de Río de Janeiro para gestionar personalmente la crisis. Según la agencia de noticias Télam, ha aterrizado en Buenos Aires alrededor de las 21.15 horas del miércoles (2.15 horas del jueves en España).

   Su primer orden ha sido crear un gabinete de crisis, liderado por el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y por el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, para "poner en marcha todos los mecanismos del Estado con el fin de garantizar el abastecimiento de gas y combustible".

   En consecuencia, Berni y Mariotto han ordenado desplegar a la Gendarmería en la refinería de La Matanza, propiedad de YPF, para proteger a los camiones que el Gobierno ha habilitado para transportar el combustible hasta las localidades de Guaminí, Claromecó y Orense, las más afectadas por el desabastecimiento.

   Los funcionarios han explicado que los camiones están conducidos por transportistas que están en desacuerdo con la huelga y que "la Gendarmería va a intervenir, ajustándose a derecho, para garantizar que puedan hacer su trabajo con libertad".

   "No somos una fuerza represora, simplemente debemos garantizar el suministro de combustible", han dicho, al tiempo que han hecho un llamamiento a los líderes sindicales para que reflexionen. "Hay que tomar conciencia de que no se puede comprometer la vida de los ciudadanos", ha apuntado Mariotto.

   Aunque las protestas comenzaron el pasado jueves, con un paro de 30 horas en el sector de transporte de caudales, el conflicto se agravó el pasado martes, cuando el Sindicato de Chóferes de Camiones inició una huelga nacional de 72 horas en la distribución de combustibles.

   Los camioneros demandan un incremento salarial del 30 por ciento, mientras que la patronal ha fijado el límite en el 21 por ciento. A pesar de las diferencias, el Ministerio de Trabajo ha aprobado una acción conciliatoria de carácter obligatorio que los conductores rechazan.

   La huelga ya ha generado largas colas en las estaciones de servicio del Área Metropolitana de Buenos Aires, según informa el diario 'Clarín'. El vicepresidente, Amado Boudou, ha amenazado con aplicar la Ley de Abastecimiento, que establece multas y prisión para los comerciantes que especulen con artículos de primera necesidad.