21 de septiembre de 2009

La foto de Obama, Abbas y Netanyahu es la principal prioridad de la reunión de mañana

Los palestinos insisten en que la congelación de los asentamientos no es una condición previa, sino un compromiso de Israel

JERUSALÉN, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

Con el acuerdo sobre una posible paralización de la construcción en los asentamientos aún lejos y la insistencia de los palestinos en poner sobre la mesa la necesidad de abordar los seis puntos sobre el status final en un futuro acuerdo de paz, la reunión tripartita de mañana parece más una operación de imagen cuyo objetivo final es la fotografía de los líderes que un paso necesario en la resolución del conflicto palestino-israelí.

Incluso la Casa Blanca, promotora del encuentro, reconoció hoy a través de su portavoz, Robert Gibbs, que no hay "grandes expectativas" de la reunión de mañana entre el presidente estadounidense, Barack Obama, su homólogo palestino, Mahmud Abbas, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sea productiva. Gibbs indicó en rueda de prensa que Obama espera "continuar construyendo avances" en la reunión.

Desde Israel, la prensa asegura citando fuentes estadounidenses y de la oficina del primer ministro hebreo que es poco probable que se produzca una reanudación de las negociaciones de paz. Según fuentes de la oficina de Netanyahu citadas por el diario 'Haaretz', se espera que el encuentro sea una oportunidad de foto.

Netanyahu, indicaron fuente israelíes citadas por el diario 'Yedioth Aharonoth', era el más interesado en que se produjera este encuentro desde que llegara al poder, en marzo de este mismo año. Sin embargo, "la reunión no iniciará negociaciones (renovadas) y no implicará detalles significativos", señalaron las fuentes de 'Haaretz', aclarando que "las diferencias sobre la cuestión de los asentamientos y el marco de las conversaciones siguen siendo profundas", añadieron.

FRACASO DE MITCHELL

La reunión es si cabe menos significativa tras el fracaso de la gira del enviado especial de Obama para Oriente Próximo, George Mitchell, que regresó el pasado viernes a Estados Unidos sin acuerdo alguno sobre la cuestión clave de los asentamientos. Washington presiona al Gobierno israelí para que anuncie la paralización de la construcción en los asentamientos, condición exigida por los palestinos para la reanudación formal de las conversaciones de paz.

Fuentes oficiales israelíes indicaron que Netanyahu ofreció la semana pasada al enviado estadounidense para Oriente Próximo, George Mitchell, una congelación de nueve meses en la construcción en los asentamientos, pero Washington había pedido un año para persuadir a Abbas de que reanudara las conversaciones de paz, suspendidas en diciembre pasado.

En cualquier caso, Netanyahu defenderá durante la entrevista la ampliación de los asentamientos judíos en Cisjordania, según adelantó hoy su portavoz, Nir Hefetz.

"Nunca se ha oído del primer ministro que dijera que congelaría la construcción de asentamientos. Los contrario es cierto", señaló Hefetz en declaraciones a la radio del Ejército al ser preguntado sobre el encuentro de mañana.

"Hay algunos políticos (...) que ven suspender o ceder territorio nacional o perjudicar a los asentamientos en Judea y Samaria (Cisjordania) como un activo, algo que puede ayudar a Israel. El primer ministro Netanyahu no puede ser incluido entre ellos", añadió. Según su portavoz, el primer ministro israelí "ve los asentamientos en Judea y Samaria como una empresa sionista y a los colonos en Judea y Samaria como sus --nuestros-- hermanos".

Unos 500.000 israelíes viven en Cisjordania y Jerusalén Este, territorios capturados por Israel en la guerra de 1967, junto con tres millones de palestinos. La Corte Internacional de Justicia (CIJ) considera estos asentamientos ilegales y los palestinos denuncian que estos enclaves les impedirán tener un Estado viable.

En cuanto al encuentro de mañana, Hefetz dijo que "nosotros nunca expresamos nuestro deseo de que la reunión sólo fuera una visita de cortesía (...) el primer ministro ha dicho muchas veces que para avanzar en la paz está dispuesto a ir a cualquier parte en el mundo en cualquier momento, siempre y cuando no haya condiciones previas".

"Se ha convocado una reunión sin condiciones previas, lo que indudablemente busca avanzar hacia la paz. Este es el objetivo del presidente estadounidense y el primer ministro asistirá gustosamente", añadió el portavoz. "Hay en una cosa en la que el primer ministro no está dispuesto a comprometerse (...) la cuestión de la seguridad israelí", subrayó.

SIN CONDICIONES PREVIAS

Mientras, la parte palestina insiste en explicar que la congelación de los asentamientos no es una condición previa, sino un compromiso suscrito por Israel en virtud de la Hoja de Ruta, plan de paz planteado en 2002 por el presidente estadounidense George W. Bush y aceptado por ambas partes.

"Un socio responsable para la paz respeta los compromisos que ha hecho en nombre de la paz", indicó el negociador jefe de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, que aprovechó también para manifestar su satisfacción por el papel desempeñado por Obama en el impulso del proceso de paz palestino-israelí, así como su demanda de paralización de la construcción en los asentamientos judíos de Cisjordania.

"Los palestinos mantenemos nuestras esperanzas en que la intervención del presidente Obama ha de proveer la motivación necesaria para llevar a Israel a la mesa de negociaciones sobre la base de la implementación de una paralización total de los asentamientos, así como para convencer a Israel de que acepte la reanudación de las negociaciones sobre el status final", indicó.

Así, Erekat defendió retomar las negociaciones a partir "de donde las abandonamos en Annapolis y tratando los temas (...) de Jerusalén, asentamientos, fronteras, agua, refugiados y seguridad".