11 de junio de 2009

FUTBOL-Zuma dice que Sudáfrica 2010 será éxito pese a escépticos

CIUDAD DEL CABO (Reuters/EP) - El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, inauguró el jueves la cuenta regresiva de un año para el inicio del Mundial de fútbol 2010 y dijo que su éxito frustrará a los escépticos.

Zuma, que jugó al fútbol y fue árbitro en la tristemente célebre prisión de Robben Island, donde Nelson Mandela fue encarcelado durante dos décadas, dio el puntapié inicial en el estadio Green Point ante una multitud de trabajadores de la construcción, iniciando la cuenta regresiva del torneo que comenzará el 11 de junio del 2010.

"Cuando llegamos, la gente decía que no podríamos hacerlo", dijo Zuma, refiriéndose a las dudas generalizadas respecto a que su país pudiera organizar el primer Mundial de fútbol adulto en Africa.

"Hemos estado recorriendo y sosteniendo todo el tiempo que que lo vamos a hacer (organizar el Mundial). (Y) lo hemos hecho", dijo Zuma, quien asumió como presidente en mayo.

El nuevo estadio de Ciudad del Cabo, todavía en construcción, es una de las 10 sedes de la Copa del Mundo.

La organización ha dicho que terminaría la mayoría de las sedes en diciembre, ante el temor de que los estadios no estuvieran listos en el plazo estipulado.

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, se mostró de acuerdo en que Sudáfrica va por el buen camino para hacer un torneo exitoso, pese a la preocupación por el impacto de la recesión económica mundial y las temibles tasas de delitos violentos en este país, una de las más altas del mundo.

Valcke aseguró que Sudáfrica desplegará 41.000 policías para proteger a los aficionados y jugadores, así como para satisfacer las necesidades de los visitantes extranjeros.

"La seguridad es un tema en todo el mundo. Creo que la Copa del Mundo de Sudáfrica será un gran torneo", dijo Valcke a periodistas en el estadio, en medio del sonido proveniente de una vuvuzela, trompeta utilizada por los hinchas sudafricanos y uno de los símbolos del Mundial 2010.

La organización espera una explosión en el gasto en infraestructura para la competencia y que los millones de dólares que dejarán en el país los hinchas extranjeros ayuden a la mayor economía de Africa a salir de su primera recesión en 17 años.