11 de junio de 2009

Gaddafi se queja de no ser "recompensado" por renunciar a armas

Por Stephen Brown y Philip Pullella

ROMA (Reuters/EP) - Muammar Gaddafi enfrentó protestas de estudiantes el jueves durante su primera visita a la ex potencia colonial Italia, donde dijo que el mundo no recompensó a Libia por renunciar a su ambiciones de poseer armas de destrucción masiva.

"No podemos aceptar vivir bajo la sombra de misiles intercontinentales y armas nucleares, que es la razón por la cual decidimos cambiar de ruta", dijo el líder libio a senadores italianos.

"Habíamos esperado que Libia fuera un ejemplo para otros países", sostuvo Gaddafi. "Pero no hemos sido recompensados por el mundo", agregó.

La nación del norte de Africa, que alguna vez fue rechazada bajo acusaciones de apoyar el terrorismo, ha visto un mejora en sus relaciones con Occidente desde que Gaddafi prometió renunciar a buscar armas de destrucción masiva.

Las sanciones internacionales fueron levantadas el 2003.

Italia, que el año pasado se disculpó por las atrocidades italianas durante su mandato colonial de 1911 a 1943, está en la primera línea de la recomposición diplomática y ahora recibe un cuarto de su petróleo de Libia, y más recientemente inyecciones de capital libio en firmas italianas.

Pero Gaddafi mantiene un tono desafiante, llegando el miércoles a Roma con una fotografía prendida a su uniforme de Omar al-Mukhtar, un héroe de la resistencia que fue colgado por los ocupantes italianos en 1931.

La televisión italiana transmite el jueves "Lion of the Desert", un filme de 1981 sobre al-Mukhtar, que hasta ahora estaba prohibido en Italia.

Gaddafi, quien como actual presidente de la Unión Africana asistirá a una cumbre del G8 en Italia el próximo mes con el presidente estadounidense Barack Obama, también criticó la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.

"Irak era una fortaleza contra el terrorismo, con Saddam Hussein Al Qaeda no podía entrar, pero ahora gracias a Estados Unidos es una campo abierto y esto beneficia a Al Qaeda", afirmó Gaddafi en su discurso al Senado italiano.

Además comparó un ataque aéreo estadounidense a Trípoli en 1986, en el que una de sus hijas murió, a un ataque de Al Qaeda.