2 de julio de 2009

GM dice podría ser liquidada si no se aprueba venta

Por Emily Chasan y Phil Wahba

NUEVA YORK (Reuters/EP) - General Motors Corp sería forzada a la liquidación si su propuesta para vender activos no fuera aprobada, pese a estar urgidos por los bonistas disidentes de que puede seguirse otro curso, dijo el jueves el abogado que lidera la bancarrota de la empresa.

La icónica automotriz estadounidense finalizó el tercer y último día de su audiencia para la venta en la corte estadounidense de bancarrotas de Manhattan, pidiendo al juez Robert Gerber la aprobación para vender sus mejores activos a una "Nueva GM" fundada por el Gobierno estadounidense.

No obstante, un grupo de tenedores de bonos disidente calificó la venta como el primer intento de una "nacionalización del Capítulo 11," y dijo que debería ser bloqueada debido a que el Gobierno estaba tratando de sortear la ley.

Pero el abogado que lleva adelante la bancarrota de GM, Harvey Millar, dijo al juez Gerber que cualquier cosa que no fuera la aprobación de la venta tendría consecuencias "catastróficas" e "irreversibles" para la firma y la industria.

"Los objetores están pidiendo a su señoría que juegue a la ruleta rusa," dijo Miller al juez, en respuesta a los reclamos del grupo de bonistas acerca de que GM puede considerar un plan de reorganización más tradicional del Capítulo 11 en lugar de una venta de vía rápida.

"Estos son activos cuyo valor se deteriorará, y el deterioro lo sentirán todos los accionistas," dijo Millar, y destacó que la ventas de autos en junio publicadas esta semana mostraron que GM perdía participación de mercado a manos de Ford Motor Co.

Esta semana el presidente ejecutivo de GM, Fritz Henderson, y Harry Wilson, un miembro senior del equipo de tareas para el sector automotriz del Gobierno, dijeron a la corte que la venta es la única opción para su supervivencia.

Henderson dijo que no espera que GM genere dinero el 2009.

Si el acuerdo se aprueba, la nueva GM planea operar las mejores partes de la vieja empresa, como Chevrolet y Cadillac, con una fuerza laboral menos cara, una red de distribuidores más pequeña, y mucha menos deuda. La "vieja GM," que incluiría las marcas menos populares y las fábricas y pasivos no necesarios, sería liquidada en la corte de bancarrotas.

GRUPO DE BONISTAS RESISTE

Más temprano el jueves, en la audiencia de la corte, Michael Richman, un abogado que representa a un grupo que se llama a sí mismo el "Comité no-oficial de Familia y Acreedores Disidentes de GM," argumentó que la venta no había sido negociada como una venta legítima a un tercero independiente.

En cambio, sostuvo que el Gobierno determinó que sería necesario hacer una "oferta de arreglo" para "favorecer a las partes," como el sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos, y luego decidió el precio de venta.

Richman dijo que "no es creíble" que el Gobierno de Estados Unidos vaya a entregar GM luego de inyectar a la empresa miles de millones de dólares de respaldo.

El abogado pidió al juez que "desmienta el bluf" de que el Gobierno se retirará de la firma si no se llega a un acuerdo para el 10 de julio.

No obstante, GM dijo que los tenedores de más del 50 por ciento de los bonos de la empresa respaldan la venta y que un abogado de Wilmington Trust, el fideicomiso por contrato que nuclea gran parte de los bonos de GM, dijo que sus clientes no estaban interesados en "tomar el riesgo" de involucrarse con un plan de reorganización, el cual reduciría aún más la recuperación de los bonistas.

Según los términos del acuerdo, el Tesoro de Estados Unidos proveería 60.000 millones de dólares en financiamiento para la nueva empresa, incluidos los 50.000 millones de dólares propuestos que le darían al Tesoro una participación del 60 por ciento en la empresa.

El sindicato obtendría una participación del 17,5 por ciento, Canadá poseería cerca del 12 por ciento, y los bonistas de GM obtendrían cerca del 10 por ciento de la nueva empresa.

Una venta exitosa de los principales activos de GM sería la segunda victoria para el equipo de tareas del sector automotriz del gobierno de Obama. El mes pasado, ayudó a sellar la venta de Chrysler LLC a un grupo liderado por Fiat SpA.

La comisión oficial de acreedores no garantizados de GM dijo en la corte que estaba retirando sus objeciones para limitar la venta debido a acuerdos sobre reducción en el presupuesto y un pacto para que la "Nueva GM" asuma reclamos por compensaciones de trabajadores de Michigan de la vieja GM.