El Gobierno de Daniel Ortega accede a hablar de "democratización" tras el nuevo estallido de violencia en Nicaragua

Los últimos enfrentamientos han dejado dos muertos y una treintena de heridos en Managua y otras ciudades

El Gobierno de Daniel Ortega accede a hablar de "democratización" tras el nuevo estallido de violencia en Nicaragua
29 de mayo de 2018 REUTERS - ARCHIVO

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Daniel Ortega accedió el lunes a abordar la "democratización" de Nicaragua en el diálogo nacional, después de los enfrentamientos que se produjeron ese mismo día en Managua y otras ciudades entre policías y manifestantes, como parte de las peores protestas que ha sufrido el líder 'sandinista' en sus quince años de mandato.

Estaba previsto que el lunes las partes se reunieran con delegaciones de perfil bajo para reactivar el diálogo nacional, que quedó suspendido el pasado 23 de mayo a causa de la negativa de Ortega a discutir la "democratización" de la nación centroamericana, lo cual pasa por la celebración de elecciones anticipadas --las últimas fueron en 2016--.

Horas antes de que Gobierno y manifestantes se encontraran con la mediación de la Conferencia Episcopal la violencia volvía a estallar en Managua. Un grupo de estudiantes tomó la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y supuestos grupos paramilitares, según testigos consultados por el diario local 'La Prensa', intentaron desalojarlos.

Los dos bandos se enfrentaron con armas de fuego, cócteles molotov y piedras. Los manifestantes, apoyados por vecinos armados con machetes, consiguieron echar a los presuntos paramilitares, que se refugiaron en la emisora oficialista Radio Ya. Allí continuaron los choques hasta que el edificio se incendió e intervino la Policía con fuego real.

De acuerdo con fuentes consultadas por 'La Prensa', hay un joven muerto y entre los heridos hay otro que se encuentra muy grave. Además, varias personas fueron detenidas. Sin embargo, otras fuentes citadas por 'El Nuevo Diario' elevan a dos el balance de fallecidos y a una treintena los lesionados, la mayoría por heridas de bala.

Por otro lado, en la localidad de Jinotepe otro grupo de estudiantes tomó el control del instituto Manuel Hernández y, tras ser desalojado a la fuerza por personas ajenas al centro, fue tiroteado. Al menos dos manifestantes sufrieron heridas por disparos.

A pesar de la renovada violencia, la reunión del diálogo nacional se celebró y en ella el Gobierno accedió a hablar de "democratización", un tema que hasta ahora había rehuido porque contempla una reforma parcial de la Constitución para propiciar elecciones anticipadas en todos los niveles de Gobierno.

"Han aceptado discutir los temas de la democracia, de manera que en la próxima reunión plenaria vamos directos al tema", dijo Carlos Tünnerman, representante de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina a los sectores que se están manifestando contra el Gobierno.

El emisario gubernamental para esta cita, el procurador general Hernán Estrada, aseguró que "fue una buena reunión". "Los acuerdos establecen la ruta de la paz y para la profundización de la paz. Esas son buenas noticias para el pueblo de Nicaragua", afirmó.

El principio de acuerdo contempla cumplir algunas de las recomendaciones que ha hecho la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), esto es, poner fin a la represión y las detenciones arbitrarias, respetar el derecho a la protesta pacífica y permitir una investigación internacional sobre la violencia de estas semanas.

SEGUIRÁN LOS BLOQUEOS

La Alianza Cívica, por su parte, se ha comprometido a ir levantando progresivamente los bloqueos que ha impuesto en varias carreteras, si bien ha subrayado que por ahora seguirán las barricadas. "La gente se mantendrá en los tranques", aseveró el líder campesino Medardo Mairena.

El portavoz de la Conferencia Episcopal Leopoldo Brenes ha celebrado este primer entendimiento y ha anunciado que "sin duda esta semana" los obispos nicaragüenses anunciarán una nueva fecha para reanudar el diálogo nacional de alto nivel, al que acudiría el propio Ortega.

En un movimiento unilateral, el obispo de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata, ha enviado una misiva al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, donde le insta a activar la Carta Democrática contra Nicaragua por ruptura del orden constitucional, lo que podría llevar a suspender al país como miembro.

La Conferencia Episcopal se reunirá este martes con la delegación de Naciones Unidas que se ha trasladado a Nicaragua para seguir de cerca la evolución de los acontecimientos.

CRISIS POLÍTICA

Las protestas comenzaron el pasado mes de abril por una reforma de la seguridad social que aumentaba las retenciones a trabajadores y empresarios y ponía a cotizar a los jubilados, pero crecieron rápidamente hasta reclamar la "democratización" del país.

Los expertos de la CIDH que visitaron Nicaragua entre el 17 y el 21 de mayo Nicaragua para "observar" la situación determinaron que se han cometido graves violaciones de los Derechos Humanos por el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y "grupos paraestatales" contra manifestantes.

Según el balance de víctimas proporcionado por los expertos de la CIDH, al menos 76 personas murieron, 868 resultaron heridas y 438 fueron detenidas. La mayoría de las víctimas eran jóvenes manifestantes, aunque los investigadores regionales han identificado también a dos policías muertos y han registrado agresiones contra otros funcionarios.