15 de julio de 2009

Grupo DDHH dice protestas Teherán dejaron 34 muertos

LONDRES (Reuters/EP) - Un grupo de derechos humanos basado en Occidente dijo el miércoles que al menos 34 personas murieron durante las protestas tras las elecciones en Teherán el 20 de junio, una cifra alrededor de tres veces mayor que la reconocida por las autoridades.

La televisión estatal iraní dijo que 10 personas murieron y más de 100 resultaron heridas en las manifestaciones contra el resultado oficial de la elección, que otorgó una victoria abrumadora al presidente de línea dura Mahmoud Ahmadinejad.

Las protestas continuaron pese a la demanda del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei a los simpatizantes del derrotado candidato Mirhossein Mousavi de que abandonaran las medidas después de una semana de manifestaciones mayoritariamente pacíficas.

El grupo International Campaign for Human Rights en Irán dijo que tres morgues de hospitales de Teherán habían recibido los cuerpos de 34 manifestantes el 20 de junio.

"El Hospital Imán Khomeini tenía 19 cuerpos, el Hospital Rasool Akram ocho cuerpos y el Hospital Loghman siete cuerpos", dijo el grupo en un comunicado.

"La información fue obtenida por personal médico con acceso a los registros de las morgues de estos hospitales", agregó.

El grupo señaló que había otros hospitales cerca del lugar de las manifestaciones que podrían haber recibido muertos o heridos.

Los medios estatales iraníes dicen que al menos 20 personas murieron en total en los disturbios postelectorales. Pero el ganador del Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi aseveró la semana pasada que los fallecidos habían sido 100.

Grandes números de personas que presuntamente han estado detenidas también podrían estar muertas, dijo el grupo en el comunicado del miércoles.

Fuera de la prisión Evin de Teherán, familiares de los detenidos se reúnen a diario para conocer si sus seres queridos, desaparecidos desde la elección, están dentro de la cárcel o muertos.

"Esperan durante horas y horas. Las madres lloran y a veces gritan 'Allahu Akbar' (Dios es grande)", dijo un testigo que vive cerca de la prisión donde están detenidos los presos políticos.

Irán ha acusado a Gran Bretaña y Estados Unidos, que criticaron la reacción ante las protestas de la oposición, de interferir en sus asuntos internos. Londres y Washington rechazan el cargo.