26 de febrero de 2007

Guatemala.- Asesinados en la cárcel los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños

CUILAPA (GUATEMALA), 26 Feb. (EP/AP) -

Los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano fueron asesinados en la tarde de este domingo en una prisión del este de Guatemala.

"Está confirmado, los mataron a los cuatro, no sabemos cómo, pero seguro es que detrás de esto está el narcotráfico, porque quién más va a pagar por una cosa así", ha confirmado en declaraciones a la agencia AP la portavoz de la Policía María José Fernández.

Mientras, en las afueras de la prisión varios agentes policiales y periodistas mostraban en sus teléfonos móviles las fotos de los cadáveres acribillados a tiros.

Los agentes capturados por el asesinato de los diputados eran los oficiales de alto rango Luis Arturo Herrera López, de 39 años, José Korky Estuardo López Arriaga, de 28 y los dos agentes investigadores José Adolfo Gutiérrez, de 36, y Marvin Langen Escobar Méndez.

Además, hay cinco funcionarios de prisiones retenidos por los presos rehenes en la cárcel El Boqueron, en el municipio de Cuilapa, a 70 kilómetros al este de Ciudad Guatemala.

Los policías fueron trasladados a esta prisión, ocupada en su mayoría por pandilleros de la peligrosa Mara Salvatrucha, pues el abogado de éstos dijo que su vida corría peligro en un penal de detención preventiva de la capital.

Los policías estaban acusados del asesinato de los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano Eduardo D'Aubuisson, William Pichinte y Juan Ramón González, además del chofer de estos.

Aunque la gobernación y la Fiscalía no han dicho que el crimen tenga vinculación con el narcotráfico, el presidente guatemalteco, Oscar Berger, dijo que según la información que maneja, fue una banda de narcotraficantes la que pagó por ejecutar a los diputados.

Los parlamentarios, todos ellos del partido de gobierno Alianza Republicana Nacionalista (Arena), fueron asesinados el lunes por la tarde en un camino rural del este de Guatemala. Sus verdugos les prendieron fuego cuando aún se encontraban con vida.

Diversas emisoras de radio locales han asegurado que el director del penal y otros funcionarios de prisiones aún se encuentran retenidos por los presos.

Autoridades de Guatemala y El Salvador han mencionado varias teorías sobre el asesinato de los legisladores, las cuales van desde un crimen relacionado con las drogas a una venganza política, pasando por un posible error de identificación.

La Policía salvadoreña reveló que los agentes confesaron el asesinato, mientras que fiscales guatemaltecos afirmaron que los detenidos se habían negado a hablar.