7 de marzo de 2007

Guatemala.-El ex jefe de Policía de Guatemala, de vacaciones en Costa Rica tras su renuncia por el caso de los diputados

SAN JOSÉ, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ex subjefe de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala está de vacaciones en el Pacífico de Costa Rica tras su renuncia por el escándalo del asesinato y posterior quema de tres parlamentarios salvadoreños del Parlamento Centroamericano y su chófer.

Javier Figueroa Díaz llegó acompañado por su esposa, Lesly Peralta y sus tres hijos a Costa Rica el pasado domingo a las 16:00 horas al aeropuerto internacional Juan Santamaría, en Alajuela, a unos 15 minutos de trayecto en coche de la capital costarricense. Según confirmó el director de Migración y Extranjería, Mario Zamora, el domingo durmieron en un hotel de San José y el lunes se dirigieron a un hotel de Guanacaste, en el Pacífico norte del país.

Zamora, según informa el diario costarricense 'La Nación', afirmó que, tras la expectación que surgió por su entrada en el país del ex jefe policial, preguntó a las autoridades Guatemaltecas así como a la Policía Internacional (INTERPOL) si pesaba sobre Figueroa alguna orden de captura pero ambos organismos le respondieron que no existe ninguna decisión en ese sentido.

Mario Zamora añadió que seguirán pendientes sobre algún cambio y, en caso de solicitarlo Guatemala, se procedería en la forma que corresponda, por lo que la policía de migración conoce el paradero del ex funcionario y su familia, que según los términos legales podría permanecer en el país, sin visado, hasta 30 días.

Javier Figueroa presentó su renuncia el pasado viernes después de que la Procuraduría de Derechos Humanos le denunciara por la existencia de escuadrones de la muerte dentro de la Policía, uno de los cuales, según la prensa guatemalteca, era dirigido por el propio ex subjefe de la Policía Nacional de ese país.

Al parecer uno de esos grupo fue el causante del asesinato el lunes 19 de febrero de tres diputados salvadoreños del PARLACÉN y su chófer, a quienes después quemaron a unos 40 kilómetros al este de Ciudad de Guatemala, en la localidad de Jocotillo.