29 de diciembre de 2006

Guatemala.- El presidente propone reformas constitucionales para relanzar el proceso de paz que cumple 10 años

GUATEMALA, 29 Dic. (EP/AP) -

El presidente de Guatemala, Oscar Berger propuso hoy un paquete de reformas constitucionales que la población ya rechazó en 1999 en un intento de relanzar el proceso de paz que cumplió diez años.

"Ofrezco enviar el 13 de enero un paquete de (13) reformas para retomar el tema ya que son necesarias sobre todo en temas como identidad y derechos de los pueblos indígenas", dijo Berger durante su discurso en ocasión del aniversario de la firma de los acuerdos de paz que pusieron fin a 36 años de guerra civil en Guatemala.

Entre 1960 y 1996, según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico auspiciada por Naciones Unidas, hubo unas 200.000 muertes y 40.000 desapariciones como consecuencia de la violencia generada por la guerra y la represión ejercida por el Estado contra sus opositores.

La celebración se destacó por la ausencia de los dirigentes de la ex guerrillera Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y del presidente que firmó la paz, Álvaro Arzú.

Los primeros aseguraron que su ausencia fue en protesta por el lento avance en el cumplimiento de los acuerdos, el ex mandatario y ahora alcalde de la capital del país dijo haber recibido la invitación justo tres días antes y organizó una celebración por su cuenta en la municipalidad.

Los acuerdos de paz buscaban, además de poner fin a la guerra, refundar el Estado para eliminar las causas que provocaron el conflicto. A principios de mes, el Gobierno emitió un informe en el que estimó que un 92 por ciento de los acuerdos se había cumplido.

Sin embargo, hay más gente viviendo en pobreza extrema que en 1989 y la concentración de la tierra en manos de grandes propietarios es más grande que durante la guerra, según los analistas.

La población, además, tiene nuevos problemas como el alto costo de la vida, así como la delincuencia y la violencia común.

"Necesitamos construir una sociedad más justa, solidaria y tolerante, además de elevar la carga tributaria", destacó Berger. "Una sociedad tan desigual como la nuestra lo demanda", añadió el mandatario.

Las reformas constitucionales planteadas en los acuerdos de paz apuntan a que los pueblos indígenas tengan más derechos y oficializar los idiomas mayas, fortalecer el sistema de justicia, permitir que un civil sea ministro de la defensa y evitar que el ejército cumpla tareas de seguridad ciudadana, entre otras modificaciones.

En mayo de 1999, la población votó contra las reformas en una consulta popular. Sin embargo, en esa ocasión los partidos políticos representados en el Congreso añadieron otros cambios al paquete hasta llevar a 50 el número de modificaciones.

En ese momento, "equiparar el rechazo a las reformas con el rechazo de la población al proceso de paz fue un argumento venenoso", dijo el vicepresidente guatemalteco, Eduardo Stein.