5 de septiembre de 2015

Guatemala vota para acabar con la corrupción tras la dimisión de Pérez Molina

CIUDAD DE GUATEMALA, 5 Sep. (Notimérica) -

Guatemala celebra este domingo unas elecciones generales marcadas por una crisis de escándalos de corrupción y la consiguiente dimisión del presidente Otto Pérez Molina, tras perder la inmunidad y sobre el que se ha dictado un auto de prisión provisional por su presunta implicación en el caso de fraude aduanero conocido como 'La Línea'.

Tras meses de masivas manifestaciones, los guatemaltecos han conseguido la dimisión de Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, y ahora los más de 7 millones de votantes, de los 16,2 millones de guatemaltecos --Guatemala es el país más poblado de Centroamérica--, decidirán quien relevará a Pérez Molina. El presidente saliente se disponía a acabar el único mandato que es posible realizar en el país y no iba a acudir a las urnas.

Los resultados que arrojarán las elecciones del domingo no parecen previsibles. Este jueves el humorista guatemalteco Jimmy Morales desbancaba al empresario conservador Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (LIDER) --que hasta ahora encabezaba las encuestas-- y figura como favorito para las elecciones presidenciales.

Morales, un rostro popular gracias a la televisión, figura en un sondeo de la firma Prodatos con una intención de voto del 25 por ciento. Le sigue de cerca Baldizón, con un 22,9 por ciento, mientras que la exprimera dama izquierdista Sandra Torres obtendría un 18,4 por ciento de los sufragios.

Si ningún candidato supera el 50 por ciento, algo que parece probable, los dos más votados pasarían a una segunda vuelta que tendrá lugar el 25 de octubre. La decisión podría estar en mano de los indecisos, que representan actualmente al 18 por ciento del electorado, según la encuesta.

LOS CANDIDATOS.

Morales, que ha entrado en la carrera política como independiente, ha capitalizado la indignación ciudadana con la clase política tras la oleada de escándalos que ha salpicado en estos últimos meses a los principales dirigentes.

Con un pasado humilde y con miras puestas a impulsar un amplio proyecto educativo, Morales ha conseguido atraer a los ciudadanos de uno los países con mayores índices de pobreza y de homicidios de América Latina y que convive con la violencia de las pandillas juveniles o 'maras', vinculadas con los cárteles mexicanos del narcotráfico.

El que fuera el personaje del popular programa 'Moralejas' y cineasta es, sin embargo, considerado un hombre oportunista y ególatra por sus detractores, que creen que ha aprovechado su fama para llegar a las clases humildes y critican que su partido, el Frente de Convergencia Nacional (FCN) tiene un origen militar.

El candidato, que estudió teología y se dice fan de Harry Potter y Sherlock Holmes, ha repetido en su campaña que irá contra los corruptos. Uno de sus principales eslóganes es 'No soy corrupto ni ladrón'.

Sin embargo, el que hasta hace poco ha encabezado las encuestas es el candidato de centro-derecha Manuel Baldizón, del partido Libertad Democrática Renovada (LIDER), un hombre de negocios que en 2011 perdió frente a Pérez Molina y que en esta campaña ha arremetido contra el partido goberante.

Sin embargo, pese a arremeter contra la corrupción, el mismo Baldizón sufre desde el pasado mes de julio las investigaciones anticorrupción que se dan en su entorno.

Su candidato a vicepresidente, Edgar Barquín, fue acusado por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público, de bloquear investigaciones sobre lavado de dinero cuando fue presidente del Banco Central (2010-2014). Desde entonces, la intención de voto a Baldizón que era, según las encuestas, de alrededor de un 40 por ciento, ha caído casi 20 puntos.

Ferviente evangelista, Baldizón defiende la pena de muerte para acabar con la violencia y un acuerdo fiscal que permita mejorar la recaudación y más austeridad y eficiencia en el gasto público. También propone una reforma política y legal del Estado para su modernización.

En tercer lugar, Torres, la ex primera dama de Guatemala y candidata de centroizquierda de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), acude a por la revancha después de que en 2011 su postulación fuera bloqueada.

Las autoridades entonces la acusaron de burlar la ley al divorciarse del entonces presidente Alvaro Colom (2008-2011) para sortear una regla que prohíbe a los parientes cercanos de un mandatario ser candidatos.

Torres asegura que volverá a conquistar a los guatemaltecos como ya lo hizo durante el mandanto de Colom, ya que, según ha llegado a asegurar, gobernó en lugar de su marido. "Les cumplí y les di cuando fui primera dama, imagínese lo que voy a hacer por ustedes cuando sea presidenta de Guatemala", ha dicho durante sus mítines, donde se puede escuchar música mariachi.

La hija del exdictator guatemalteco Efraín Ríos Montt, Zury Ríos, también se presentará a las elecciones por el Partido Republicano Institucional (PRI) y ocupa el cuarto lugar con un 7,2 en intención de voto.

Atrás parecen quedar el partido del Pérez Molina, el Partido Patriota, con Mario David García; y otras formaciones que todavía pueden hacerse notar en el panorama político como la Unión del Cambio Nacional, liderada por Mario Estrada; el Partido de Avanzada Nacional (PAN), con Juan Gutiérrez; la alianza Creo-Unionistas, con Roberto González; y Todos, con Roberto Alejos.

En las elecciones generales del domingo 7,5 millones de ciudadanos están habilitados para votar, además de al presidente, a 158 diputados y 338 alcaldes.